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martes, enero 27, 2026

Shai sostiene al Thunder y Oklahoma City corta su mala racha ante Pelicans

El liderazgo de Shai Gilgeous-Alexander volvió a ser decisivo. Con 29 puntos, el base canadiense comandó la victoria de los Thunder de Oklahoma City por 104-95 sobre los Pelicans de Nueva Orleans, resultado que puso fin a una racha de dos derrotas consecutivas y evitó la primera seguidilla de tres tropiezos en la temporada.


Foto: Gerald Leong | AP


A pesar de llegar diezmado por las ausencias de Jalen Williams, Isaiah Hartenstein, Cason Wallace y el suplente clave Alex Caruso, el mejor equipo de la NBA encontró respuestas colectivas para sostener su dominio en el Oeste.


Gilgeous-Alexander no tuvo su noche más fina desde el campo (8 de 22 en tiros), pero fue implacable desde la línea de libres, donde convirtió 13 de 14. Además, alcanzó su partido número 118 consecutivo anotando al menos 20 puntos, la segunda racha más larga en la historia de la NBA, reafirmando su impacto noche tras noche.


Terminó el encuentro con 29 puntos, seis rebotes y cuatro asistencias, asumiendo el control del cierre cuando el partido se tornó físico y tenso.


Ante la falta de piezas habituales en la rotación, Chet Holmgren dio un paso al frente con una actuación dominante: 20 puntos, 14 rebotes y cinco bloqueos, imponiendo presencia defensiva y controlando la pintura en los momentos más importantes.


Isaiah Joe también fue clave desde el perímetro con 17 puntos, ayudando a mantener a raya a unos Pelicans que nunca lograron tomar el control del marcador.


Por Nueva Orleans, Zion Williamson firmó un doble-doble de 21 puntos y 11 rebotes, acertando 8 de 11 tiros de campo, mientras que Saddiq Bey aportó 16 unidades y 13 rebotes. Sin embargo, el esfuerzo no fue suficiente para evitar la derrota número 37 de la temporada.


Los Pelicans, que habían ganado dos encuentros consecutivos, se vieron lastrados por un inicio errático: Oklahoma City falló sus primeros ocho tiros, pero Nueva Orleans tampoco capitalizó, encestando solo uno de sus primeros nueve intentos.


El cierre estuvo marcado por la tensión. Primero, Saddiq Bey y Jaylin Williams fueron sancionados con faltas técnicas tras un forcejeo. Más tarde, con nueve segundos por jugar, Jeremiah Fears y Lu Dort se engancharon de las camisetas, provocando un conato que obligó a separar a jugadores de ambos equipos.


Con este triunfo, el Thunder mejora su marca a 38-10, reforzando su liderato en la Conferencia Oeste y confirmando su capacidad para responder incluso en contextos adversos, sin varias de sus piezas titulares.

Filadelfia responde con autoridad y frena a unos Bucks sin respuestas

Los 76ers de Filadelfia encontraron el equilibrio perfecto entre talento, energía y ejecución para imponerse 139-122 a unos Bucks de Milwaukee que siguen navegando en aguas turbulentas. Con Paul George y Joel Embiid de regreso en la duela, el equipo transformó el tropiezo de la noche anterior en Charlotte en una declaración contundente.


Foto: AP Foto/Matt Slocum


Joel Embiid fue el termómetro desde el salto inicial. El pívot camerunés sumó 18 de sus 29 puntos en el primer cuarto, imponiendo condiciones en la pintura y obligando a Milwaukee a jugar a contracorriente desde temprano. A su lado, Paul George asumió el rol de líder ofensivo con 32 puntos, castigando desde el perímetro y atacando los espacios con inteligencia.


Tyrese Maxey complementó el tridente con 22 unidades, aportando velocidad y desequilibrio en transición para un equipo que mostró una cara completamente distinta respecto al duelo previo.


Más allá del marcador, el momento clave llegó al inicio del último cuarto. Con los Bucks aún con vida, George encadenó triples consecutivos que ampliaron la ventaja de 11 a 18 puntos y apagaron cualquier intento de reacción. Filadelfia no volvió a mirar atrás y administró el cierre con madurez.


El contraste fue evidente si se considera que, apenas 24 horas antes, los Sixers habían llegado al último periodo con una desventaja de 50 puntos ante Charlotte.


Por los Bucks, Myles Turner fue el más productivo con 31 puntos, pero su esfuerzo resultó insuficiente para evitar la tercera derrota consecutiva del equipo, que ha perdido seis de sus últimos siete encuentros. La ausencia de Giannis Antetokounmpo, fuera por una distensión en la pantorrilla derecha y sin fecha definida de regreso, continúa pesando demasiado en ambos costados de la cancha.


El triunfo cobra mayor valor si se considera el desgaste logístico de Filadelfia. El partido previo en Charlotte fue reprogramado por una tormenta invernal y el equipo regresó a casa pasada la 1 de la madrugada del martes. Aun así, el retorno de Embiid y George —ausentes por manejo de lesiones— revitalizó por completo al grupo.


Filadelfia no solo ganó: envió un mensaje. Con sus figuras sanas y conectadas, los 76ers lucen capaces de dejar atrás los tropiezos y volver a competir con peso en el Este.

El último cuarto lo cambió todo: Knicks someten a Kings en el Garden

Nueva York aceleró cuando más importaba y selló su tercera victoria consecutiva pese a una noche incendiaria de DeMar DeRozan


Foto: AP


Los New York Knicks encontraron la fórmula cuando el partido exigía precisión y colmillo. Tras tres cuartos de máxima paridad, el equipo neoyorquino dominó el periodo final para firmar una victoria contundente de 103-87 sobre los Sacramento Kings en el Madison Square Garden, resultado que significó su tercer triunfo consecutivo y la victoria número 28 de la temporada.


Durante 36 minutos, el encuentro fue una pulseada constante. Sacramento, golpeado por las ausencias de Zach LaVine, Keegan Murray y Malik Monk, encontró en DeMar DeRozan su principal —y casi único— sostén ofensivo. El veterano escolta asumió la responsabilidad desde el primer cuarto, atacando desde el drible, castigando la media distancia y manteniendo a los Kings a flote incluso cuando la ofensiva colectiva se estancaba.


El marcador reflejaba esa batalla cerrada: 72-72 al final del tercer cuarto, con la sensación de que cualquier error podía inclinar la balanza. Fue entonces cuando los Knicks mostraron su mejor versión.


Nueva York salió al último periodo con claridad absoluta. Karl-Anthony Towns abrió el cuarto con un triple y volvió a castigar desde el perímetro para cerrar una racha inicial de 8-2 que desató al Garden y comenzó a marcar distancia. A partir de ahí, los Knicks impusieron ritmo, fortaleza física y una ejecución ofensiva que Sacramento ya no pudo seguir.


El parcial final fue devastador: 31-15 a favor de Nueva York, una diferencia que explica por sí sola el desenlace. Jalen Brunson tomó el control del partido, atacó los espacios y cerró la noche con 28 puntos, liderando a un equipo que entendió cuándo acelerar y cuándo bajar el balón para asegurar cada posesión.


Mikal Bridges aportó 18 unidades, mientras que Towns completó un doble-doble de 17 puntos y 11 rebotes en apenas 27 minutos, una carga menor a la habitual pero suficiente para marcar diferencia en los momentos decisivos.


El esfuerzo de DeMar DeRozan fue tan brillante como solitario. El escolta terminó con 34 puntos, producto de 13 de 26 en tiros de campo, y mantuvo a los Kings en la pelea hasta bien entrado el último cuarto. A sus 36 años y en su temporada 17 en la liga, volvió a demostrar que su repertorio ofensivo sigue intacto, incluso ante una defensiva diseñada para contener a jugadores de su perfil.


Sin embargo, la falta de acompañamiento fue determinante. Sacramento apenas convirtió 5 de 30 triples (16.7%), y aunque Russell Westbrook sumó 14 puntos, el perímetro nunca encontró consistencia. DeRozan y Westbrook se combinaron para 3 de 16 desde larga distancia, una cifra que terminó pesando demasiado.


Los Knicks no estuvieron exentos de problemas. Cometieron 21 pérdidas de balón, su cifra más alta de la temporada, varias de ellas sin presión directa. Sacramento capitalizó 20 puntos a partir de esos errores, manteniéndose con vida más tiempo del esperado. Pero cuando el partido exigió control, Nueva York ajustó, defendió mejor y dejó sin oxígeno a su rival.


El triunfo también tuvo un matiz especial desde el banquillo: Mike Brown consiguió su primera victoria como entrenador de los Knicks frente a Sacramento, el equipo que lo despidió la temporada pasada, cerrando así un capítulo simbólico en su carrera.


Más allá del marcador, la victoria refuerza la sensación de que los Knicks saben competir en escenarios de presión. Supieron resistir una actuación individual extraordinaria, castigaron las debilidades del rival y fueron implacables cuando el partido lo permitió. En una Conferencia Este cada vez más exigente, este tipo de cierres son los que separan a los equipos serios del resto.

domingo, enero 25, 2026

Raptors desafían al líder del Oeste con sangre fría y derrotan al Thunder en final de alarido

Quickley comandó la ofensiva y Toronto sobrevivió a un cierre tenso para frenar a Oklahoma City en su propia casa.


Foto: AP Photo/Nate Billings


En una noche donde la ejecución valió más que el estatus, los Toronto Raptors firmaron una de sus victorias más significativas de la temporada al imponerse 103-101 al Oklahoma City Thunder, líder de la NBA, en un duelo que se definió por detalles, carácter y decisiones en los últimos 30 segundos.


El rostro del triunfo fue Immanuel Quickley, quien entregó una actuación completa y madura: 23 puntos y 11 rebotes, controlando el ritmo ofensivo y apareciendo cuando el margen de error desapareció. Toronto no dominó durante largos tramos, pero sí fue más preciso en los momentos críticos, una constante que explica su cuarta victoria consecutiva.


El partido se construyó desde el equilibrio. Los Raptors llegaron al descanso con ventaja de 64-60, gracias a una defensa que incomodó a Shai Gilgeous-Alexander en la primera mitad, limitándolo a nueve puntos. Toronto apostó por colapsar la pintura y forzar tiros exteriores, sacrificando espacios pero ganando control del tempo.


El Thunder reaccionó tras el medio tiempo. Gilgeous-Alexander explotó en el tercer cuarto con 12 puntos, liderando una racha que devolvió la ventaja a Oklahoma City (81-79). El escenario parecía inclinarse a favor del local, más aún considerando el historial del actual MVP en cierres apretados.


Sin embargo, el último periodo fue un duelo de nervios. Toronto ajustó defensivamente, alternó marcas sobre Shai y lo obligó a soltar el balón. El resultado fue tan sorpresivo como determinante: solo tres puntos del MVP en el último cuarto y apenas un intento de tiro.


La jugada que encapsuló el partido llegó con Toronto arriba 101-99. Scottie Barnes bloqueó un disparo corto de Chet Holmgren, asegurando una posesión vital. Aunque Jamal Shead falló dos tiros libres, los Raptors recuperaron el rebote ofensivo. Segundos después, Quickley fue enviado a la línea y convirtió ambos libres con 8.2 segundos en el reloj, sellando la ventaja definitiva.


Además de Quickley, R.J. Barrett aportó 14 puntos, mientras que Barnes firmó un doble-doble (10 puntos, 10 rebotes) que no siempre luce en el box score, pero pesó en defensa. Por Oklahoma City, Lu Dort tuvo su mejor noche del año con 19 puntos, Kenrich Williams sumó 15 y Holmgren registró otro doble-doble (11 puntos, 10 rebotes), insuficiente para evitar la cuarta derrota en casa de la temporada.

Temple y carácter: Pelicans resisten el vendaval y sorprenden a Spurs en San Antonio

Con doble-doble de Bey y Zion, Nueva Orleans cerró fuerte un juego que parecía escaparse y evitó la barrida en la serie.


Foto: AP


Los New Orleans Pelicans demostraron que también saben ganar desde la resiliencia. Tras desperdiciar una ventaja de 20 puntos y verse superados en el último cuarto, el conjunto visitante cerró con sangre fría para vencer 104-95 a los San Antonio Spurs este domingo, en una de las victorias más trabajadas —y significativas— de su temporada.


El rostro del triunfo tuvo dos nombres propios: Saddiq Bey y Zion Williamson. Ambos firmaron 24 puntos y 10 rebotes, pero su verdadero impacto llegó en el tramo final, cuando los tiros libres y la toma de decisiones correctas marcaron la diferencia en un partido de alta tensión.


Nueva Orleans construyó su ventaja con paciencia y dominio del ritmo. Tras un primer cuarto parejo, los Pelicans tomaron control en el segundo periodo, adelantándose 35-30 con un triple de José Alvarado y cerrando la primera mitad con una racha que los llevó al descanso 56-47. Bey fue clave desde temprano, liderando a todos los anotadores en la primera mitad, mientras Yves Missi ya marcaba diferencias en los tableros.


El golpe más fuerte llegó en el tercer cuarto. Los Pelicans ampliaron la diferencia hasta 72-53, castigando en transición y atacando con decisión la pintura. Dos tiros libres de Bey colocaron la ventaja en 20 puntos, una cifra que parecía sentenciar el encuentro. Sin embargo, ahí comenzó el partido real.


San Antonio reaccionó con orgullo. El último cuarto arrancó con un furioso parcial de 11-0, y el Target Center pasó de la frustración al entusiasmo cuando un triple de De’Aaron Fox empató el marcador 85-85 con 7:32 por jugar. Poco después, una volcada de Julian Champagnie dio a los Spurs una ventaja de cinco puntos, completando una remontada que parecía improbable minutos antes.


Pero los Pelicans no se descompusieron. Trey Murphy III apareció en el momento justo: primero con un triple para recuperar la ventaja, luego con un tiro en suspensión que colocó el marcador 98-93. La secuencia decisiva llegó con una volcada de Yves Missi tras asistencia de Murphy, ampliando la diferencia a siete. Acto seguido, Zion Williamson selló el partido desde la línea de tiros libres, castigando la mayor debilidad de San Antonio en la noche.


Los Spurs, que terminaron 19 de 32 en tiros libres, fallaron sus últimos cuatro intentos, justo cuando el margen era mínimo. Esa falta de precisión contrastó con la calma de Nueva Orleans en el cierre.


Por San Antonio, Victor Wembanyama fue el más consistente con 16 puntos y 16 rebotes, mientras Keldon Johnson aportó 15 desde la banca. Devin Vassell, en su regreso tras 13 partidos fuera por lesión, sumó 13 puntos, dando señales positivas pese a la derrota.


Nueva Orleans, que evitó ser barrido en la serie de temporada, encontró en este triunfo algo más que números: confianza para cerrar partidos, incluso cuando el guion se vuelve en contra.

Curry marca el ritmo y Golden State expone la crisis de Minnesota

Con defensa asfixiante y un tercer cuarto demoledor, los Warriors hunden más a unos Timberwolves en caída libre.


Foto: Matt Krohn/AP


Los Golden State Warriors no solo ganaron en Minneapolis: impusieron autoridad. Con Stephen Curry como faro ofensivo y una defensa colectiva que rozó la perfección, Golden State aplastó 111-85 a los Minnesota Timberwolves, propinándoles su quinta derrota consecutiva, la peor racha de la franquicia en más de tres años.


El contexto ya era pesado antes del salto inicial. El partido había sido pospuesto un día por un hecho extradeportivo que sacudió a la ciudad y, antes del inicio, se guardó un minuto de silencio en memoria de Alex Pretti. El ambiente era solemne. Lo que siguió en la cancha fue un golpe de realidad para Minnesota.


Durante la primera mitad, el duelo se mantuvo competitivo. Minnesota encontró puntos a través de Anthony Edwards, agresivo al ataque y dominante en el rebote, mientras Golden State administraba el juego sin acelerar de más. Sin embargo, todo cambió tras el descanso.


El tercer cuarto fue el quiebre absoluto del partido. Los Warriors elevaron la presión defensiva, cerraron líneas de pase y convirtieron cada error rival en transición ofensiva. Minnesota se ahogó en pérdidas: Golden State forzó 20 robos, su cifra más alta de la temporada, y con ello rompió cualquier intento de reacción local. La ventaja, que era manejable, se convirtió rápidamente en una brecha insalvable.


Stephen Curry, pese a haber sido considerado dudoso por molestias en la rodilla, lideró con la autoridad de un veterano en control total del ritmo: 26 puntos y siete asistencias, además de cuatro robos, simbolizando el espíritu agresivo de su equipo. No fue una noche de volumen extremo, sino de eficiencia y lectura del juego, castigando cuando Minnesota desajustaba y moviendo el balón cuando la defensa colapsaba.


El respaldo fue clave. Moses Moody firmó una actuación sólida con 19 puntos y ocho rebotes, atacando los espacios generados por Curry, mientras Brandin Podziemski aportó equilibrio con 12 puntos, seis asistencias y cuatro robos, reflejo de un equipo que entiende que el éxito actual pasa por la intensidad defensiva.


Del lado de Minnesota, Edwards cerró con 32 puntos y 11 rebotes, una línea individual notable que, sin embargo, quedó aislada. Los Timberwolves no encontraron apoyo ofensivo consistente, ni soluciones ante la presión. El resultado fue histórico por lo negativo: 85 puntos, su menor producción en más de cuatro años y la primera vez esta temporada que no alcanzan los 100.


La derrota no es un hecho aislado. Minnesota (27-19) confirma una tendencia preocupante: competitivos por tramos, pero incapaces de sostener ejecución y concentración durante 48 minutos. Golden State (26-21), en cambio, sigue creciendo, ha ganado siete de sus últimos diez partidos y se coloca a medio juego de los Wolves en la lucha por el séptimo puesto del Oeste.


Para los Warriors, fue una victoria que reafirma identidad. Para Minnesota, una noche que profundiza las dudas.

Detroit impone su ley: Cunningham y los Pistons arrasan a los Kings

El Este tiembla ante la artillería de Detroit; dominio absoluto con ritmo, precisión y energía colectiva.


Foto: AP Foto/Duane Burleson


Este domingo en el Little Caesars Arena, los Detroit Pistons consiguieron una exhibición ofensiva que no sólo habla de su crecimiento como contendiente en la Conferencia Este, sino de una visión de equipo madura, intensa y expansiva. La paliza de 139-116 sobre los Sacramento Kings representa no sólo la quinta victoria en seis juegos, sino la consolidación de un proyecto que combina potencia física con fluidez ofensiva impresionante.


Desde el salto inicial, el duelo prometía equilibrio: 35 puntos por bando al cierre del primer cuarto. Pero Detroit inclinó la balanza con una segunda mitad del segundo periodo que desbordó a Sacramento, un parcial de 43-30 que sembró la diferencia. Esa ventaja no fue efímera, sino la base para un control absoluto del juego hasta el último segundo.


La actuación de Cade Cunningham no fue sólo estadística; fue de director de orquesta. Con 29 puntos y 11 asistencias, el egresado de OK State encarnó lo que los Pistons buscan: decisiones inteligentes sin frenarse ante la presión rival. Su eficiencia —13 de 22 tiros de campo y 3 triples hechos— desnuda el pulso con el que Detroit atacó la defensa de Sacramento, primero atacando el aro y luego castigando desde rango medio y largo.


Detrás de él, la presencia interior de Jalen Duren fue fundamental para equilibrar la estructura ofensiva y defensiva del conjunto. Sus 18 puntos con 7 de 8 en tiros reflejan una determinación fuerte en la pintura, un sello que rompió cualquier intento de contestación de los Kings. Tobias Harris, con 16 unidades, añadió el toque de calma y eficacia desde el perímetro, manteniendo viva la amenaza de Detroit en todos los frentes del ataque.


Sacramento, por su parte, mostró destellos de resistencia liderados por Malik Monk (19 puntos) y DeMar DeRozan (16 unidades), pero careció de respuesta estructural ante la lluvia ofensiva de Detroit. Aunque Domantas Sabonis regresó tras una lesión de rodilla y aportó 12 puntos con siete rebotes y ocho asistencias, no fue suficiente para desactivar el vendaval de los Pistons.


La clave del triunfo fue la capacidad de Detroit de imponer su ritmo: ritmo de juego rápido, circulación limpia del balón y una defensa que, aunque algo permisiva en tiros, dominó los rebotes y controló el tempo general, dejando a Sacramento sin la chispa ofensiva necesaria para competir.


Este resultado no sólo fortalece el liderato de los Pistons (33-11) en la Conferencia Este, sino que les da un impulso de confianza hacia los próximos compromisos de la temporada regular. Por su parte, los Kings (12-35) encaran un momento de reflexión profunda mientras buscan detener una racha de cinco derrotas consecutivas que los mantiene al margen de la pelea por puestos importantes.


Meta-descripción: Detroit muestra su poderío con un triunfo dominante 139-116 sobre Sacramento, liderado por 29 puntos y 11 asistencias de Cade Cunningham.

sábado, enero 24, 2026

Huerter congela Boston y el United Center vive una noche eterna

Un triple sobre la bocina selló la victoria de Chicago y preparó el escenario para el retiro del jersey de Derrick Rose


foto: @chicagobulls


El United Center tuvo una de esas noches que trascienden el marcador. Primero, por el desenlace dramático; después, por la memoria. Kevin Huerter encestó un triple justo antes de la bocina para darle a los Bulls una victoria de 114-111 sobre los Celtics de Boston, y minutos más tarde, el recinto levantó al cielo el número 1 de Derrick Rose, cerrando una velada cargada de simbolismo y emoción.


El tiro ganador fue el reflejo de un equipo que resistió y creyó. Con el juego empatado 111-111 y apenas 14.2 segundos en el reloj, Chicago ejecutó con precisión tras un tiempo fuera. El balón circuló por el costado izquierdo hasta encontrar a Huerter en la esquina, quien lanzó sin titubeos para castigar a la defensiva de Boston y desatar la euforia. Los Celtics no lograron siquiera intentar un disparo final.


Chicago construyó el triunfo desde el perímetro y la paciencia. Encestó 21 triples, con Coby White liderando el ataque con 22 puntos y cinco aciertos desde larga distancia. Nikola Vucevic aportó 16 unidades, mientras que Smith y Matas Buzelis sumaron 14 puntos cada uno, sosteniendo la producción ofensiva en una noche de ritmo cambiante.


Boston tuvo momentos de control. Dominó el segundo cuarto 30-22 para irse al descanso con ventaja de 58-52 y recuperó el mando en distintos pasajes del complemento. Jaylen Brown fue la referencia ofensiva con 33 puntos, mientras que Anfernee Simons añadió 21 y Derrick White firmó una línea completa de 15 puntos, siete rebotes y siete asistencias. Sin embargo, los Celtics se atascaron en los minutos finales, incapaces de generar claridad cuando el partido entró en su fase más física.


La victoria fue la cuarta consecutiva para unos Bulls que pelean en la parte media del Este y que encontraron energía extra en una noche especial. Tras el silbatazo final, la atención se trasladó al techo del United Center. El número 1 de Derrick Rose fue retirado, colocándolo junto a Michael Jordan, Scottie Pippen, Jerry Sloan y Bob Love como las únicas leyendas con ese honor en la franquicia. 


Rose, originario del South Side, fue el rostro de una era. Primera selección del draft de 2008, Novato del Año y MVP de la temporada 2010-11, se convirtió con 22 años en el jugador más joven en ganar ese reconocimiento. Aquellos Bulls de 62 victorias marcaron a una generación y, este sábado, la ciudad le devolvió el cariño.


Chicago celebró el pasado y ganó el presente. Y lo hizo con un tiro que ya es parte de su memoria colectiva.

Doncic congela Dallas y lidera una remontada histórica de los Lakers

Con jerarquía en el cierre y sangre fría ante su exequipo, Luka comandó un regreso imposible en el último cuarto


Foto: Sam Hodde / Getty Images


Luka Doncic volvió a Dallas y volvió a ganar. Como si el guion estuviera escrito para él, el base esloveno encabezó una remontada feroz de los Lakers, que levantaron una desventaja de 15 puntos en los últimos siete minutos para imponerse 116-110 a los Mavericks, dejando el American Airlines Center en silencio absoluto.


La noche tuvo todos los ingredientes emocionales, pero Doncic la resolvió desde el baloncesto puro. Terminó con 33 puntos, 11 asistencias y ocho rebotes, dominando los tiempos del partido y castigando cada error defensivo de Dallas. Fue su cuarta victoria en igual número de enfrentamientos ante su antiguo equipo desde el traspaso, una estadística que pesa tanto como su impacto en la cancha.


El partido parecía escaparse para los Lakers tras el descanso. Dallas firmó un tercer cuarto demoledor, superando 41-14 a Los Ángeles desde el inicio del periodo hasta los primeros minutos del último. De un juego controlado por los angelinos, se pasó a un escenario crítico: ventaja local de 102-87 con poco más de seis minutos por jugar.


Ahí apareció la experiencia. LeBron James, discreto durante buena parte del encuentro, asumió el mando en el momento decisivo. Once de sus 17 puntos llegaron en el último cuarto, marcando el ritmo de la reacción. El punto de quiebre fue Rui Hachimura, quien conectó una jugada de cuatro puntos y, en la siguiente posesión, clavó un triple que dio a los Lakers una ventaja de 108-106. Esa secuencia encendió una racha de 11-2 que cambió la historia.


Doncic puso el sello final con una bandeja en penetración para una ventaja de ocho puntos, girándose después hacia el banquillo de Dallas en un gesto que resumió la noche: el partido estaba sentenciado.


El triunfo también se construyó desde el trabajo colectivo. Los Lakers dominaron el rebote 66-54, sosteniendo la remontada con segundas oportunidades. Hachimura aportó 17 puntos, mientras que la defensa angelina ajustó justo cuando más se necesitaba.


Por Dallas, Max Christie lideró el ataque con 24 puntos, Naji Marshall firmó un doble-doble de 21 puntos y 11 rebotes, y Brandon Williams sumó 20, pero la explosión del tercer cuarto no fue suficiente para resistir el cierre de élite de Los Ángeles.


Dallas llegó con su mejor racha de la temporada; Doncic y los Lakers se encargaron de cortarla. Otra visita, otra victoria, y una certeza que retumba en Texas: el esloveno sigue siendo el dueño del final de estas historias.

Mitchell impone su ley y Cleveland acelera en el Este

Con una segunda mitad dominante de su estrella, los Cavaliers controlaron el ritmo y castigaron cada error defensivo del Magic


Foto: AP


Cleveland Cavaliers confirmó que su repunte no es casualidad. En una noche donde el plan fue claro y la ejecución impecable, el equipo de Ohio se despegó en la segunda mitad para vencer 119-105 al Orlando Magic, apoyado en otra actuación estelar de Donovan Mitchell, quien volvió a colocarse en el centro de la conversación como uno de los anotadores más determinantes de la liga.


Mitchell firmó 36 puntos y nueve asistencias, pero el dato que explica el partido está en el momento: 27 de esos puntos llegaron después del descanso, justo cuando el duelo pedía jerarquía. Cleveland ajustó espacios, aumentó la velocidad de circulación y castigó sin piedad las rotaciones tardías de Orlando. Mitchell atacó el aro, forzó ayudas y, cuando la defensa colapsó, encontró al tirador libre. No fue volumen sin sentido: convirtió 15 de 30 disparos y añadió dos robos, impactando en ambos costados.


El respaldo llegó desde la segunda unidad. Jaylon Tyson, obligado a asumir mayor protagonismo ante la ausencia de Darius Garland, respondió con 17 puntos, cinco rebotes y cuatro asistencias, jugando con serenidad y tomando decisiones limpias. Evan Mobley complementó con 13 puntos y siete rebotes, aportando presencia interior y continuidad ofensiva en los momentos de transición.


La diferencia también se construyó desde la eficiencia colectiva. Cleveland lanzó 53% de campo y 44% desde el perímetro, con 15 triples que estiraron la defensa rival y abrieron la pintura. Cada racha tuvo una respuesta inmediata, evitando que Orlando encontrara ritmo.


Del otro lado, el Magic volvió a depender de esfuerzos individuales. Paolo Banchero lideró con 27 puntos y Desmond Bane añadió 20, pero el equipo nunca logró sostener una amenaza constante. El regreso de Jalen Suggs, tras ocho juegos fuera, fue discreto: nueve puntos y seis asistencias en 24 minutos, sin el impacto defensivo que suele marcar diferencias. Orlando sufrió especialmente desde larga distancia, con 11 de 40 en triples (27.5%), un lastre imposible de compensar.


La derrota fue la tercera consecutiva para el Magic, que además jugó sin Franz Wagner. Cleveland, en cambio, sigue encontrando respuestas: ganó por quinta vez en seis partidos y continúa escalando posiciones en la Conferencia Este, reforzando la sensación de que su mejor versión está llegando en el momento justo.

Hornets de Charlotte frenan la racha de Washington con victoria

Con Miller, Bridges y Ball liderando, Charlotte rompe su racha negativa y supera a los Wizards en un duelo de máxima tensión.


Foto: AP Foto/Nell Redmond


En un enfrentamiento donde cada posesión contó, los Charlotte Hornets lograron una victoria clave por 119-115 ante los Washington Wizards, deteniendo una racha débil de resultados y obligando a su rival a prolongar su mala dinámica en la Conferencia Este.


Brandon Miller fue la figura ofensiva para Charlotte, aportando 21 puntos y 11 rebotes, números que resultaron determinantes en el cierre del encuentro. A su lado, Miles Bridges y LaMelo Ball sumaron 20 unidades cada uno, complementando con liderazgo y control cuando los Wizards se acercaron peligrosamente en el último cuarto. Moussa Diabate, con 11 puntos y 14 rebotes, y Kon Knueppel, autor de 16 tantos, proporcionaron solidez en el interior y ayudaron a mantener a Charlotte por delante en momentos críticos.


El partido arrancó parejo, con un primer cuarto donde Charlotte sostuvo una ligera ventaja antes de expandirla gradualmente gracias a una ofensiva eficiente: los Hornets terminaron con 51.9% de porcentaje de campo, un factor que equilibró los esfuerzos ofensivos de Washington.


Por el lado de los Wizards, el adolescente Tre Johnson vivió una noche memorable, registrando máximos de carrera con 26 puntos y seis asistencias, intentando mantener viva la remontada. Junto a él, Alex Sarr sumó 24 unidades, mientras que Justin Champagnie y Bub Carrington aportaron 15 puntos cada uno desde el banquillo, apoyando una ofensiva que se mantuvo competitiva hasta los instantes finales.


Una nota estadística interesante: la alineación titular de Washington —con una edad promedio de 20.64 años— se convirtió en la más joven en la historia de la NBA desde que se empiezan a rastrear estos datos en 1970-71, superando la marca anterior de Oklahoma City en 2021.


Charlotte llegó a dominar por hasta 17 puntos en el último cuarto, aunque los Wizards nunca se dieron por vencidos y le pusieron dramatismo al cierre, acercándose a solo dos unidades en los segundos finales antes de que un par de libres de Bridges sellara el triunfo.


Con esta victoria, los Hornets cosechan dos triunfos consecutivos por primera vez desde principios de enero, dando señales de recuperación en una temporada irregular. Por su parte, Washington sigue sumando derrotas y acumula su noveno revés al hilo, una racha que los mantiene en el fondo de la clasificación del Este.

viernes, enero 23, 2026

Nembhard y Walker guían a Pacers en triunfo sobre Thunder en revancha de Finales

Andrew Nembhard firmó una actuación sobresaliente con 27 puntos, 11 asistencias y 7 rebotes, mientras que Jarace Walker estableció un récord personal con 26 unidades, para conducir a los Pacers de Indiana a una valiosa victoria 117-114 sobre el Thunder de Oklahoma City, en una revancha de las Finales de la NBA de la temporada pasada.


foto: Gerald Leong/AP


Walker fue clave en los instantes decisivos al encestar cuatro tiros libres en los últimos diez segundos, asegurando el triunfo de un Indiana diezmado por las lesiones, que mejoró su marca a 11-35 y cortó una racha de tres derrotas consecutivas. Pascal Siakam aportó solidez con 21 puntos.


Por Oklahoma City, Shai Gilgeous-Alexander protagonizó una noche estelar con 47 puntos, encestando 17 de 28 tiros de campo y 12 de 12 desde la línea, además de sumar nueve puntos en los últimos dos minutos. Chet Holmgren contribuyó con 25 puntos, 13 rebotes y tres bloqueos, aunque el esfuerzo no fue suficiente para evitar la derrota.


El encuentro fue apenas el segundo y último de la temporada entre ambos equipos, cuyos caminos han sido opuestos desde las Finales pasadas, cuando Tyrese Haliburton sufrió la rotura del tendón de Aquiles en el Juego 7. Oklahoma City terminó coronándose campeón y hoy presume el mejor récord de la liga (37-9), pese a jugar este duelo sin piezas clave como Jalen Williams, Alex Caruso e Isaiah Hartenstein.


Indiana aprovechó las ausencias y apostó por una alineación más pequeña y veloz, lo que le permitió tomar ventaja en el tercer cuarto. Aunque el Thunder respondió con una embestida final —incluido un parcial de 9-0 en el cierre—, la defensa de los Pacers forzó un triple incómodo de Isaiah Joe en los últimos segundos, que selló la victoria visitante.


Para los Pacers, fue una de sus victorias más importantes de la temporada y apenas la tercera como visitantes. Para el Thunder, la derrota complica cualquier aspiración histórica, ya que ahora necesitarían cerrar la campaña sin tropiezos para igualar las 73 victorias de los Warriors 2015-16.

Saddiq Bey incendia el último cuarto y Nueva Orleans se impone a Memphis

Un cierre explosivo de los Pelicans, liderado por Bey, cambió un partido que parecía escaparse y puso fin a una racha negativa ante los Grizzlies.


Foto: Petre Thomas-Imagn Images


Saddiq Bey firmó la noche más encendida de su temporada y se convirtió en el factor decisivo para que los Pelicans de Nueva Orleáns remontaran y vencieran 133-127 a los Grizzlies de Memphis. El alero anotó 36 puntos, su máxima cifra de la campaña, incluidos 19 en el último cuarto, para guiar a su equipo en una reacción que rompió una racha de seis derrotas consecutivas ante Memphis.


El partido fue cuesta arriba para Nueva Orleáns durante buena parte de la noche. Tras un inicio lento, los Pelicans lograron estabilizarse ofensivamente, pero nunca terminaron de imponer condiciones antes del descanso. Memphis aprovechó su presencia física en la pintura y su capacidad para castigar desde la línea de tiros libres, y se fue al medio tiempo con ventaja de 65-60.


En el tercer cuarto, los Grizzlies parecían tomar control definitivo. La diferencia llegó a ser de 12 puntos tras una seguidilla de anotaciones, incluyendo triples oportunos que castigaron las pérdidas y desajustes defensivos de los visitantes. Sin embargo, Trey Murphy III y Bey respondieron con tiros de larga distancia que mantuvieron con vida a los Pelicans y evitaron que el juego se rompiera antes del último periodo.


Todo cambió en el cuarto final. La defensa de Nueva Orleáns subió notablemente la intensidad y dejó sin puntos a Memphis durante los primeros minutos. Ese tramo permitió a los Pelicans recortar la distancia con ataques directos al aro encabezados por Zion Williamson, quien terminó el partido con 24 puntos y 11 rebotes, firmando un doble-doble clave en la remontada.


A partir de ahí, el encuentro pasó a manos de Saddiq Bey. El alero tomó el control ofensivo con una racha de siete puntos consecutivos y, en total, sumó 19 en los últimos siete minutos. Bey castigó desde todos los sectores de la cancha, atacando el aro, resolviendo desde media distancia y conectando triples en momentos críticos, desarmando por completo la defensa de Memphis.


El desenlace fue de alto voltaje. Los Grizzlies se pusieron arriba 123-122 tras una canasta de Jaren Jackson Jr., pero Nueva Orleáns respondió con temple. Williamson convirtió una jugada de tres puntos y, acto seguido, Bey clavó un triple que terminó por inclinar el partido. En los minutos finales, los Pelicans fueron más precisos y cerraron con una ventaja que llegó a ser de ocho puntos.


Murphy III aportó 32 puntos y fue un socio constante de Bey en los momentos de mayor presión. Por Memphis, Jackson Jr. lideró con 26 puntos y 12 rebotes, Jock Landale añadió 24 unidades y 11 rebotes, y Cam Spencer tuvo una noche muy eficiente con 21 puntos.


La victoria permitió a los Pelicans cortar una racha de tres derrotas consecutivas, aunque siguen en el último lugar del Oeste. Para Memphis, la derrota profundizó un momento irregular que los mantiene fuera de los puestos directos de clasificación.

Atlanta acelera al final y aprovecha la baja de Booker para imponerse a Phoenix

Un cuarto periodo dominante y la lesión de Devin Booker cambiaron el rumbo de un partido que los Suns tenían bajo control.


Foto: AP Photo/Mike Stewart


Los Hawks de Atlanta volvieron a demostrar que saben sobrevivir en escenarios adversos. Con una reacción contundente en el último cuarto, Atlanta remontó para vencer 110-103 a los Suns de Phoenix, en un duelo que dio un giro decisivo tras la lesión en el tobillo derecho de Devin Booker.


Jalen Johnson fue el motor emocional y estadístico de los Hawks. El alero firmó una actuación imponente con 23 puntos y 18 rebotes, igualando su mejor marca personal y registrando su trigésimo doble-doble de la temporada, la cifra más alta de la NBA en la campaña. Su presencia en ambos costados fue clave para sostener a Atlanta cuando el partido parecía escaparse.


Phoenix había logrado inclinar el juego a su favor al cierre del tercer cuarto, tomando ventaja de 91-84 tras castigar errores y pérdidas de Atlanta. Booker lideraba la ofensiva visitante con autoridad, acumulando 31 puntos, además de cuatro rebotes y tres asistencias, y manteniendo a los Suns con el control del ritmo. Sin embargo, su salida por lesión cambió por completo el desarrollo del encuentro.


A partir de ese momento, Atlanta encontró claridad. La defensa subió un nivel, el rebote ofensivo comenzó a inclinarse de su lado y la ofensiva fluyó con mayor decisión. Los Hawks dominaron el último periodo 26-12, borrando la desventaja con una mezcla de transición, tiros exteriores y agresividad cerca del aro.


Onyeka Okongwu fue determinante en ese cierre. El pívot aportó 25 puntos y castigó constantemente a la defensa de Phoenix, tanto en segundas oportunidades como en ataques directos. Desde la banca, CJ McCollum añadió 21 puntos y extendió su racha a 34 partidos consecutivos anotando al menos 10 unidades, confirmando su impacto inmediato desde su llegada al equipo.


Atlanta terminó el partido con una ejecución ofensiva eficiente, conectando 43 de 81 tiros de campo y 13 de 26 desde la línea de tres puntos. Esa efectividad, sumada al control del rebote y la intensidad defensiva en los minutos finales, terminó por inclinar la balanza.


Fue el segundo y último enfrentamiento entre ambos equipos en la temporada, y al igual que en noviembre, los Hawks encontraron la manera de imponerse en un duelo cerrado. Esta vez, lo hicieron aprovechando el momento crítico del partido y mostrando una capacidad de respuesta que sigue consolidándose en casa.


Para Phoenix, la derrota dejó una preocupación mayor que el resultado: el estado físico de Booker, cuya ausencia fue determinante en el desenlace de un juego que parecía encaminado a su favor.

Pritchard y el temple de Boston sobreviven a una noche de locura en Brooklyn

Un triple sobre la bocina, dos prórrogas y la sangre fría de los Celtics definieron un triunfo tan sufrido como valioso ante unos Nets que rozaron la sorpresa.


Foto: AP


Payton Pritchard fue el rostro del carácter de Boston en una de las noches más caóticas y emocionales de la temporada. Con 32 puntos, el base lideró a los Celtics en una victoria por 130-126 sobre los Nets de Brooklyn en doble tiempo extra, un duelo que pasó del control visitante al vértigo absoluto antes de resolverse por detalles.


El partido tuvo una narrativa cambiante desde el inicio. Boston arrancó con buen ritmo exterior, pero no logró sostener la consistencia en la primera mitad y se fue al descanso abajo 55-49. Los Nets, empujados por su público y por la producción de Michael Porter Jr. y el novato Nolan Traoré, aprovecharon las desconexiones defensivas de los Celtics y mantuvieron el marcador siempre en disputa.


El punto de quiebre emocional llegó en la segunda mitad con la irrupción de Hugo González. El novato español, elegido con el número 28 del último draft, cambió la dinámica con energía, lectura defensiva y personalidad. Un robo en media cancha que culminó en bandeja dio a Boston una ventaja clave en el tercer cuarto y encendió un partido que ya no volvió a tener dueño claro.


El cierre del tiempo reglamentario fue un intercambio constante de golpes. Brooklyn logró forzar la prórroga con el marcador empatado 104-104, y cuando parecía que el primer tiempo extra se inclinaba del lado local, González volvió a aparecer. Con apenas 0.4 segundos en el reloj, recibió un pase sin mirar desde la esquina y clavó un triple abierto que igualó el duelo 118-118, enviándolo a una segunda prórroga y silenciando momentáneamente al Barclays Center.


En el segundo tiempo extra, Boston mostró mayor control emocional. Los Celtics nunca estuvieron en desventaja y encontraron puntos clave a partir de su ejecución colectiva. Una jugada de tres puntos les dio la ventaja definitiva y, más tarde, un triple de Sam Hauser amplió la diferencia a 128-124 con menos de dos minutos por jugar. La defensa hizo el resto, forzando fallos exteriores de Brooklyn en las últimas posesiones.


Jaylen Brown fue el complemento ideal de Pritchard, aportando 27 puntos y 12 asistencias, mientras Hauser añadió 19 unidades en una noche donde el tiro de tres fue vital para Boston. Hugo González cerró una actuación memorable con 10 puntos, siete rebotes y un perfecto 4 de 4 en tiros de campo, dejando claro que no se achicó en los momentos grandes.


Por Brooklyn, Porter Jr. volvió a cargar con la ofensiva con 30 puntos, Traoré firmó la mejor noche de su carrera con 21, y Nic Claxton sumó 18. Pese a la derrota, los Nets mostraron una versión mucho más competitiva tras su dura caída anterior, aunque su crisis de resultados continúa.


Boston, segundo del Este, sobrevivió a un mal cierre y confirmó que incluso en el desorden sabe encontrar respuestas.

Mitchell y Mobley sostienen a Cleveland en un cierre de carácter ante Sacramento

Las figuras de los Cavaliers respondieron en los minutos finales para frenar la reacción de unos Kings combativos y asegurar una victoria clave en casa.


Foto: Ken Blaze-Imagn Images


Donovan Mitchell y Evan Mobley volvieron a ser el eje competitivo de unos Cavaliers que siguen buscando estabilidad, pero que cuando ejecutan con disciplina muestran un techo alto. Mitchell firmó 33 puntos y Mobley completó uno de sus partidos más completos de la temporada con 29 unidades, 13 rebotes y siete asistencias, en el triunfo de Cleveland por 123-118 sobre los Kings de Sacramento.


El encuentro reflejó fielmente la irregularidad que ha marcado la campaña de los Cavs. Cleveland arrancó con fuerza y llegó a tener una ventaja temprana de 11 puntos, aprovechando el ritmo ofensivo impuesto por Mitchell y la versatilidad de Mobley cerca del aro. Sin embargo, Sacramento reaccionó con ajustes desde la banca y logró igualar el marcador 35-35 al final del primer cuarto, evitando que el partido se rompiera demasiado pronto.


A lo largo del juego, los Kings encontraron oxígeno en su segunda unidad. Liderados por Domantas Sabonis, Malik Monk y Dennis Schroder, lograron mantenerse en la pelea incluso cuando los titulares sufrían para generar fluidez. Esa insistencia dio frutos en el último periodo, cuando Sacramento borró una desventaja de doble dígito y llegó a tomar ventaja de 114-113 con cuatro minutos por jugar, obligando a Cleveland a responder bajo presión.


Ahí apareció Mitchell. El escolta encestó un triple de alta dificultad con 2:29 en el reloj para devolverle la ventaja a los Cavs y cortar el momento anímico de los visitantes. Cleveland volvió a apoyarse en su defensa y en la toma de decisiones en media cancha, mientras Sacramento dejó escapar oportunidades clave al fallar tres intentos de triple consecutivos en el último minuto.


El golpe definitivo llegó desde la banca local. Jaylon Tyson, base de Cleveland, sentenció el encuentro con una flotadora a 25.6 segundos del final, castigando una defensa que ya mostraba desgaste tras el esfuerzo de la remontada.


Mobley fue determinante en ambos costados. Además de su producción ofensiva, protegió la pintura con autoridad y complicó cada intento de Sacramento cerca del aro, firmando una actuación integral que confirmó su impacto más allá de los números. Mitchell, por su parte, volvió a cargar con la responsabilidad ofensiva en los momentos calientes, algo que se ha convertido en una constante para Cleveland.


Por los Kings, Sabonis lideró con 24 puntos, 16 rebotes y seis asistencias en su regreso tras perderse 25 partidos por lesión de rodilla. La banca respondió con intensidad y superó claramente a los titulares en producción, pero la falta de consistencia defensiva ante las estrellas de Cleveland terminó marcando la diferencia.


Con la victoria, los Cavaliers ganaron por cuarta vez en cinco partidos y mejoraron su marca ante equipos con récord perdedor, dejando señales positivas en medio de una temporada todavía marcada por altibajos.

Durant marca el ritmo y Houston frena en seco el impulso de Detroit

El dominio en el tercer cuarto y la eficiencia ofensiva de Kevin Durant fueron decisivos para que los Rockets cortaran la racha ganadora de los Pistons.


Foto: David Reginek-Imagn Images


Kevin Durant volvió a ser el eje absoluto de una victoria de Houston que tuvo lectura táctica, respuesta emocional y control en los momentos críticos. Con 32 puntos, el alero lideró a los Rockets a un triunfo de 111-104 sobre los Pistons de Detroit, resultado que puso fin a la racha de cuatro victorias consecutivas del líder de la Conferencia Este.


El partido fue parejo durante la primera mitad, con ambos equipos intercambiando golpes y llegando empatados 52-52 al descanso. Sin embargo, todo cambió tras el regreso del vestidor. Houston elevó la intensidad defensiva y encontró fluidez ofensiva en el tercer cuarto, un periodo que terminó marcando la historia del encuentro.


Los Rockets dominaron ese tramo 34-20, aprovechando una ejecución casi perfecta y la falta de respuestas de Detroit. Durant y Reed Sheppard fueron los catalizadores del quiebre, combinándose para 18 puntos con siete aciertos en ocho intentos. La defensa de Houston también tuvo un papel clave, limitando a la ofensiva de los Pistons a un 36.4% de efectividad en el cuarto, mientras ellos castigaban con un sólido 68.4%.


Durant no solo fue letal como anotador. En 40 minutos de juego, sumó siete rebotes y tres asistencias sin cometer una sola pérdida de balón, confirmando un control total del ritmo. Además, su historial frente a Detroit volvió a pesar: promedia 30.6 puntos en 32 partidos ante los Pistons, su mejor registro contra cualquier rival.


Detroit intentó reaccionar en el último cuarto con una racha de 11-1 encabezada por Isaiah Stewart, que redujo la diferencia a cuatro puntos. Sin embargo, Houston respondió con madurez. Un triple oportuno de Jabari Smith Jr. y un tiro en suspensión de Alperen Sengun devolvieron el control a los visitantes. Más tarde, canastas clave de Amen Thompson y Durant enfriaron otro intento de remontada, antes de que un triple de esquina de Josh Okogie prácticamente sentenciara el duelo con poco más de cinco minutos por jugar.


Sengun aportó 19 puntos, Sheppard añadió 18 y Thompson firmó una actuación completa con 15 puntos, nueve rebotes y siete asistencias. Houston mostró profundidad y balance, ganando cuatro de sus últimos cinco encuentros.


Por Detroit, Jalen Duren lideró con 18 puntos, pero el bajo rendimiento colectivo de los titulares y una noche complicada de Cade Cunningham limitaron las opciones de remontada. Aun con la derrota, los Pistons se mantienen firmes en la cima del Este, aunque su racha positiva llegó a su fin.

jueves, enero 22, 2026

Chicago cierra con sangre fría y silencia Minneapolis en un final de alta tensión

Coby White lidera la remontada y los Bulls castigan los errores de Minnesota en el cierre


foto: AP Foto/Abbie Parr


Los Chicago Bulls confirmaron que atraviesan su mejor momento reciente al firmar una remontada de carácter y vencer 120-115 a los Minnesota Timberwolves, en un partido que se definió en los últimos 66 segundos y que extendió la racha ganadora de Chicago a tres victorias consecutivas.


El triunfo no fue sencillo. Chicago tuvo que sobreponerse a un déficit de 14 puntos en la primera mitad, resistir una racha demoledora de 13-0 de Minnesota en el último cuarto y, finalmente, ejecutar con precisión quirúrgica cuando el partido ardía. En ese contexto apareció Coby White, autor de 22 puntos, incluyendo un triple clave desde la esquina con 1:06 por jugar, que mantuvo a los Bulls con vida cuando el margen era mínimo.


Minnesota parecía tener el control tras un triple de Jaden McDaniels que puso el marcador 115-111, pero ese sería el último golpe local. A partir de ahí, Chicago ejecutó un parcial definitivo de 9-0, impulsado tanto por su agresividad ofensiva como por los errores no forzados de los Timberwolves.


White encendió la chispa, pero el trabajo fue colectivo. Josh Giddey, en su regreso tras perderse 11 partidos por una lesión en el isquiotibial, aportó 21 puntos desde la banca y fue clave en la conducción. Jalen Smith, sólido durante toda la noche, cerró el encuentro desde la línea de tiros libres con dos ejecuciones frías a 11 segundos del final, sentenciando el partido.


El último minuto fue un resumen perfecto de la diferencia entre ambos equipos. Minnesota desperdició dos posesiones clave: primero una pérdida de balón de McDaniels que terminó en bandeja de Tre Jones, y después una posesión estéril que permitió a Smith ampliar la ventaja. Chicago no perdonó.


Antes de ese cierre, el partido fue una montaña rusa. Minnesota arrancó con autoridad, encestando seis de sus primeros 11 triples y tomando ventaja de 26-12. Chicago respondió con una racha de 12-0, ajustando defensivamente y atacando el aro con mayor decisión. El juego se mantuvo cerrado hasta el descanso, al que los Timberwolves llegaron con ventaja mínima de 61-60.


En el tercer cuarto, los Bulls encontraron mayor fluidez ofensiva y superaron a Minnesota 33-29, tomando ventaja con una bandeja de Giddey en los últimos segundos del periodo. En el último cuarto, Chicago llegó a ponerse siete arriba, pero la reacción de los Timberwolves, encabezada por Julius Randle, volvió a encender el juego.


Randle terminó con 30 puntos, acompañado por Anthony Edwards y Naz Reid, con 20 cada uno, pero Minnesota volvió a fallar cuando más importaba. La derrota significó su cuarto tropiezo consecutivo, mientras que Chicago confirmó que sabe competir y cerrar partidos apretados.

Dallas impone carácter en el cierre y confirma su mejor momento ante Golden State

Naji Marshall lidera el golpe decisivo y los Mavericks alargan su racha ganadora pese a una noche histórica de Curry


foto: Kevin Jairaj-Imagn Images


Los Dallas Mavericks atraviesan su mejor tramo de la temporada y lo confirmaron con una victoria de peso. En un partido de constantes cambios de inercia, Dallas mostró temple en los minutos finales y derrotó 123-115 a los Golden State Warriors para extender a cuatro su racha de triunfos consecutivos, apoyados en una actuación total de Naji Marshall, quien firmó 30 puntos y nueve asistencias.


El encuentro tuvo aroma de duelo grande desde el arranque. Stephen Curry encendió rápidamente a Golden State con tres triples en el primer cuarto, dándole a los visitantes una ventaja temprana. Su puntería desde larga distancia marcó el ritmo inicial, mientras Dallas ajustaba su rotación y encontraba respuestas colectivas.


El segundo periodo fue clave para entender el desenlace. Mientras los Warriors se atascaban ofensivamente —con apenas 7 de 22 en tiros de campo y 2 de 12 en triples, además de seis pérdidas—, los Mavericks aprovecharon el momento. Max Christie encabezó una racha de 12-0 que permitió a Dallas irse al descanso con ventaja 55-50, reflejo de una mejor ejecución y mayor agresividad.


Cooper Flagg, en su regreso tras una lesión de tobillo, fue un factor determinante. Aportó 21 puntos y 11 rebotes, nueve de ellos en la primera mitad, demostrando madurez y presencia física en ambos costados. Su impacto fue silencioso, pero constante.


Golden State reaccionó tras el descanso con un arranque fulminante en el tercer cuarto, recuperando la ventaja momentáneamente. Sin embargo, Brandon Williams, desde la banca, cambió la dinámica con energía y anotación, impulsando una racha de 12-3 que volvió a poner a Dallas en control. Aun así, los Warriors cerraron mejor el periodo, apoyados nuevamente en Curry y en De’Anthony Melton, para llegar arriba 89-84 al último cuarto.


El cierre fue una prueba de carácter. Golden State llegó a ponerse 96-89, pero ahí apareció la versión más sólida de Dallas. Los Mavericks encadenaron 10 puntos sin respuesta y, tras un triple de Curry que redujo la diferencia a uno, el partido cambió definitivamente. Una falta flagrante de Draymond Green sobre Dwight Powell detonó una racha de 11-0, parte de un parcial demoledor de 24-5, que sepultó las aspiraciones visitantes.


Curry cerró con 38 puntos y una noche histórica al convertirse en el primer jugador en la historia de la NBA en alcanzar los 10,000 intentos de triple, con 4,222 aciertos en 10,007 lanzamientos, pero ni su exhibición fue suficiente para evitar la derrota. La lesión de Jonathan Kuminga, quien salió en el segundo cuarto por molestias en la rodilla izquierda, también pesó en el desarrollo del juego.


Dallas, con seis jugadores en doble dígito, confirmó que su buen momento no es casualidad: ejecución, profundidad y sangre fría cuando el partido se rompe.

Peyton Watson se adueña de la noche y lidera a unos Nuggets resilientes en Washington

Watson firma la mejor actuación de su carrera y Denver supera la adversidad de las lesiones con carácter y ejecución


Foto: AP/John McDonnell


Los Nuggets de Denver encontraron respuestas donde menos se esperaba. En una noche marcada por las ausencias, Peyton Watson asumió el protagonismo absoluto y firmó una actuación histórica al imponer un récord personal de 35 puntos, guiando a Denver a una victoria trabajada por 107-97 sobre los Wizards de Washington en el Capital One Arena.


Sin Nikola Jokic por decimotercer partido consecutivo debido a una hiperextensión en la rodilla izquierda, y con una rotación golpeada por diversas lesiones, Denver necesitaba algo más que talento: requería convicción. Watson no solo respondió, sino que elevó su juego al punto más alto de su joven carrera. Atacó el aro, castigó desde el perímetro y apareció en los momentos donde el partido amenazaba con complicarse.


El duelo comenzó con los Nuggets marcando el ritmo desde la primera posesión. Watson y el recién reincorporado Jonas Valanciunas, quien volvió tras once partidos fuera por una distensión en la pantorrilla, establecieron el tono inicial. El pívot lituano aportó presencia física y puntos oportunos, cerrando la noche con 16 unidades y 9 rebotes, en un regreso clave para estabilizar la pintura.


Washington logró reaccionar en el segundo cuarto y, tras recortar una desventaja de diez puntos, consiguió su única ventaja del partido (34-33). Sin embargo, Denver se fue al descanso con mínima ventaja y con la sensación de tener el control emocional del juego.


El tercer cuarto trajo el despertar de Jamal Murray, quien sumó 13 de sus 24 puntos en ese periodo para evitar que los Wizards tomaran impulso. Aun así, los locales resistieron y llegaron a empatar el encuentro 83-83 al inicio del último cuarto, encendiendo brevemente al público.


La respuesta de Denver fue inmediata y contundente. Una racha de 9-0 terminó por inclinar definitivamente la balanza. Watson clavó un triple y atacó con decisión el aro, superando su anterior mejor marca de 32 puntos con un tiro libre a falta de 1:50 minutos, instantes después de levantarse de una caída aparatosa tras un intento de mate.


Washington, que firmó su octava derrota consecutiva, sufrió su peor noche de la temporada en efectividad de tiro, con apenas 38.1% de campo. Aunque Kyshawn George registró un sólido doble-doble con 20 puntos y 12 rebotes, y Tre Johnson añadió 19 unidades, los Wizards nunca lograron sostener el ritmo ofensivo en la segunda mitad.


Denver, ahora con marca de 30-15, inició con el pie derecho una gira exigente, demostrando que incluso sin su MVP puede competir cuando la ejecución y el carácter aparecen en los momentos clave.