Coby White lidera la remontada y los Bulls castigan los errores de Minnesota en el cierre
![]() |
| foto: AP Foto/Abbie Parr |
Los Chicago Bulls confirmaron que atraviesan su mejor momento reciente al firmar una remontada de carácter y vencer 120-115 a los Minnesota Timberwolves, en un partido que se definió en los últimos 66 segundos y que extendió la racha ganadora de Chicago a tres victorias consecutivas.
El triunfo no fue sencillo. Chicago tuvo que sobreponerse a un déficit de 14 puntos en la primera mitad, resistir una racha demoledora de 13-0 de Minnesota en el último cuarto y, finalmente, ejecutar con precisión quirúrgica cuando el partido ardía. En ese contexto apareció Coby White, autor de 22 puntos, incluyendo un triple clave desde la esquina con 1:06 por jugar, que mantuvo a los Bulls con vida cuando el margen era mínimo.
Minnesota parecía tener el control tras un triple de Jaden McDaniels que puso el marcador 115-111, pero ese sería el último golpe local. A partir de ahí, Chicago ejecutó un parcial definitivo de 9-0, impulsado tanto por su agresividad ofensiva como por los errores no forzados de los Timberwolves.
White encendió la chispa, pero el trabajo fue colectivo. Josh Giddey, en su regreso tras perderse 11 partidos por una lesión en el isquiotibial, aportó 21 puntos desde la banca y fue clave en la conducción. Jalen Smith, sólido durante toda la noche, cerró el encuentro desde la línea de tiros libres con dos ejecuciones frías a 11 segundos del final, sentenciando el partido.
El último minuto fue un resumen perfecto de la diferencia entre ambos equipos. Minnesota desperdició dos posesiones clave: primero una pérdida de balón de McDaniels que terminó en bandeja de Tre Jones, y después una posesión estéril que permitió a Smith ampliar la ventaja. Chicago no perdonó.
Antes de ese cierre, el partido fue una montaña rusa. Minnesota arrancó con autoridad, encestando seis de sus primeros 11 triples y tomando ventaja de 26-12. Chicago respondió con una racha de 12-0, ajustando defensivamente y atacando el aro con mayor decisión. El juego se mantuvo cerrado hasta el descanso, al que los Timberwolves llegaron con ventaja mínima de 61-60.
En el tercer cuarto, los Bulls encontraron mayor fluidez ofensiva y superaron a Minnesota 33-29, tomando ventaja con una bandeja de Giddey en los últimos segundos del periodo. En el último cuarto, Chicago llegó a ponerse siete arriba, pero la reacción de los Timberwolves, encabezada por Julius Randle, volvió a encender el juego.
Randle terminó con 30 puntos, acompañado por Anthony Edwards y Naz Reid, con 20 cada uno, pero Minnesota volvió a fallar cuando más importaba. La derrota significó su cuarto tropiezo consecutivo, mientras que Chicago confirmó que sabe competir y cerrar partidos apretados.
%2012.30.33%E2%80%AFa.m..png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario