jueves, enero 22, 2026

Dallas impone carácter en el cierre y confirma su mejor momento ante Golden State

Naji Marshall lidera el golpe decisivo y los Mavericks alargan su racha ganadora pese a una noche histórica de Curry


foto: Kevin Jairaj-Imagn Images


Los Dallas Mavericks atraviesan su mejor tramo de la temporada y lo confirmaron con una victoria de peso. En un partido de constantes cambios de inercia, Dallas mostró temple en los minutos finales y derrotó 123-115 a los Golden State Warriors para extender a cuatro su racha de triunfos consecutivos, apoyados en una actuación total de Naji Marshall, quien firmó 30 puntos y nueve asistencias.


El encuentro tuvo aroma de duelo grande desde el arranque. Stephen Curry encendió rápidamente a Golden State con tres triples en el primer cuarto, dándole a los visitantes una ventaja temprana. Su puntería desde larga distancia marcó el ritmo inicial, mientras Dallas ajustaba su rotación y encontraba respuestas colectivas.


El segundo periodo fue clave para entender el desenlace. Mientras los Warriors se atascaban ofensivamente —con apenas 7 de 22 en tiros de campo y 2 de 12 en triples, además de seis pérdidas—, los Mavericks aprovecharon el momento. Max Christie encabezó una racha de 12-0 que permitió a Dallas irse al descanso con ventaja 55-50, reflejo de una mejor ejecución y mayor agresividad.


Cooper Flagg, en su regreso tras una lesión de tobillo, fue un factor determinante. Aportó 21 puntos y 11 rebotes, nueve de ellos en la primera mitad, demostrando madurez y presencia física en ambos costados. Su impacto fue silencioso, pero constante.


Golden State reaccionó tras el descanso con un arranque fulminante en el tercer cuarto, recuperando la ventaja momentáneamente. Sin embargo, Brandon Williams, desde la banca, cambió la dinámica con energía y anotación, impulsando una racha de 12-3 que volvió a poner a Dallas en control. Aun así, los Warriors cerraron mejor el periodo, apoyados nuevamente en Curry y en De’Anthony Melton, para llegar arriba 89-84 al último cuarto.


El cierre fue una prueba de carácter. Golden State llegó a ponerse 96-89, pero ahí apareció la versión más sólida de Dallas. Los Mavericks encadenaron 10 puntos sin respuesta y, tras un triple de Curry que redujo la diferencia a uno, el partido cambió definitivamente. Una falta flagrante de Draymond Green sobre Dwight Powell detonó una racha de 11-0, parte de un parcial demoledor de 24-5, que sepultó las aspiraciones visitantes.


Curry cerró con 38 puntos y una noche histórica al convertirse en el primer jugador en la historia de la NBA en alcanzar los 10,000 intentos de triple, con 4,222 aciertos en 10,007 lanzamientos, pero ni su exhibición fue suficiente para evitar la derrota. La lesión de Jonathan Kuminga, quien salió en el segundo cuarto por molestias en la rodilla izquierda, también pesó en el desarrollo del juego.


Dallas, con seis jugadores en doble dígito, confirmó que su buen momento no es casualidad: ejecución, profundidad y sangre fría cuando el partido se rompe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario