Houston no ganó este partido desde el perímetro ni con fuegos artificiales ofensivos. Lo ganó desde la pintura, el rebote y la lectura de los momentos críticos, con Alperen Sengun firmando una actuación dominante que explica, por sí sola, el resultado final.
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| Foto: Trevor Ruszkowski-Imagn Images |
El pívot turco igualó su máximo de la temporada con 39 puntos, capturó 16 rebotes —la mayor cantidad del juego— y fue el eje absoluto en la victoria 118-114 de los Rockets sobre los Pacers, en un duelo que se definió más por fortaleza que por estética.
La ausencia de Kevin Durant, descartado a última hora por un esguince de tobillo izquierdo, obligó a Houston a redibujar su ofensiva. Sengun no solo aceptó la responsabilidad, la amplificó. Atacó desde el poste bajo, castigó con paciencia cada cambio defensivo y forzó faltas de manera constante, yendo 18 veces a la línea de tiros libres, donde anotó 13.
Indiana intentó resistir desde la presión defensiva. Los Pacers provocaron 16 pérdidas de balón y las convirtieron en 26 puntos, manteniéndose con vida pese a ser superados físicamente. Sin embargo, ese plan tuvo un costo: cada error defensivo cerca del aro se transformó en segundas oportunidades para Houston.
La diferencia estructural estuvo en los tableros. Los Rockets dominaron 56-33 en rebotes, incluyendo 19 ofensivos, una cifra que explica los 30 puntos de segunda oportunidad contra apenas ocho del equipo local. En el último cuarto, Houston capturó cuatro rebotes ofensivos clave que sofocaron cualquier intento de remontada.
El momento que selló el partido fue una paradoja perfecta de la noche de Sengun. Con ocho segundos por jugar y ventaja mínima, falló dos tiros libres. Pero su lectura fue inmediata: persiguió el balón, capturó el rebote ofensivo y obligó a Indiana a cometer falta sobre Amen Thompson, quien amplió la diferencia desde la línea. No fue un punto en la estadística; fue una posesión ganada con instinto.
Thompson complementó con un doble-doble de 16 puntos y 11 rebotes, además de siete asistencias, mientras que Tari Eason aportó otros 10 rebotes, reforzando el dominio físico. Jabari Smith Jr. añadió 19 puntos en apoyo ofensivo.
Indiana tuvo respuesta individual. Pascal Siakam lideró con 27 puntos, Bennedict Mathurin aportó 25, incluyendo 12 en el último cuarto, y Aaron Nesmith continuó su racha eficiente con 17 unidades. Pero cada avance fue neutralizado por la incapacidad de cerrar el rebote defensivo.
Houston extendió su racha a tres victorias consecutivas y suma cinco triunfos en sus últimos seis partidos, confirmando que, cuando el partido se vuelve físico, este equipo sabe exactamente quién debe tener el balón… y quién debe ganar el rebote final.
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