El británico comandó la clasificación en un Circuit de Barcelona-Catalunya que rozó los 50 °C en el asfalto, superando por solo 64 milésimas al Ferrari de Hamilton en una sesión marcada por dos banderas rojas.
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El Campeonato Mundial de la Fórmula 1 2026 ha encendido al máximo las alarmas de la exigencia técnica en la séptima fecha de su calendario. Bajo un calor extremo que elevó la temperatura del asfalto por encima de los 50 °C, el Circuit de Barcelona-Catalunya albergó una de las sesiones de clasificación más accidentadas e impredecibles de la era moderna, caracterizada por interrupciones críticas y un balance ríspido para los pilotos locales. En el epicentro de la tormenta térmica, George Russell sacó a relucir todo el potencial de su Mercedes para adjudicarse una pole position magistral, deteniendo el cronómetro en 1 minuto, 14 segundos y 679 milésimas para consolidarse como la referencia absoluta del fin de semana.
La batalla burocrática por la vanguardia se definió por márgenes milimétricos en los escritorios del cronometraje oficial. Russell aventajó por apenas 64 milésimas a su compatriota Lewis Hamilton, quien ratificó su sólido crecimiento a bordo del Ferrari SF-26 para asegurar el segundo cajón de la parrilla provisional con un registro de 1:14.743. El dominio de la flecha de plata se vio complementado por el joven italiano Kimi Antonelli (Mercedes), quien detuvo las agujas en 1:14.998 para sellar el tercer peldaño a poco más de tres décimas de la punta, superando al McLaren de Lando Norris (1:15.001) y al Red Bull de Max Verstappen (1:15.021), quienes completaron el exigente Top 5 sabatino.
El libreto de la Q3 sufrió una fractura institucional cuando Charles Leclerc, uno de los contendientes más firmes al triunfo, perdió el control de su Ferrari a la salida de la curva 4. Tras morder la grava profunda, el monegasco impactó de forma seca contra las barreras de protección, decretando una bandera roja inmediata que congeló los intentos de media parrilla y obligó a Leclerc a conformarse con el décimo puesto sin haber podido marcar tiempo en la ronda decisiva. En el segmento previo, la Q2 cobró las facturas de Carlos Sainz, quien padeció un alarmante déficit de balance en su Williams para cerrar la fase como el más lento en la decimosexta plaza (1:16.881). En contraste, el argentino Franco Colapinto firmó una sólida labor institucional con el Alpine para rozar el Top 10, estableciéndose en el decimocuarto casillero definitivo (1:16.191) por delante de Pierre Gasly.
La gran catástrofe de la jornada se gestó en el primer filtro cronometrado de la Q1. Las altas temperaturas destruyeron el rendimiento de los compuestos blandos de Aston Martin, provocando la eliminación automática e histórica de Lance Stroll (21º) y un desdibujado Fernando Alonso, quien largará en la última posición (22º) en la pista donde edificó dos de sus más grandes victorias. Idéntico calvario operacional experimentó el mexicano Sergio "Checo" Pérez al mando del Cadillac. Tras ausentarse en las simulaciones iniciales, el tapatío nunca encontró la ventana óptima de tracción, quedando eliminado en el decimonoveno peldaño (1:17.545) y compartiendo la zona baja con Esteban Ocon, Alex Albon y Valtteri Bottas. Con las posiciones definidas, los garajes deberán auditar la degradación perimetral de los neumáticos para encarar una carrera dominical que se anticipa como un auténtico sálvese quien pueda sobre el asfalto catalán.
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