El Scratch du Oro liquidó el compromiso oficial en la primera mitad con un doblete de Matheus Cunha y una obra de Vinícius Júnior, asimilando una sensible lesión muscular de Raphinha en Pensilvania.
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| foto: Getty Images |
El desarrollo de la segunda jornada dentro del Grupo C de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 ha facturado un compromiso de estricto cumplimiento logístico en las planillas oficiales, dictaminando la primera sentencia matemática del certamen. Sobre el asfalto verde del Lincoln Financial Field de Filadelfia, la Selección de Brasil aseguró un pasaporte virtual a la ronda de dieciseisavos de final al derrotar por 3-0 a su similar de Haití. El tiralíneas dispuesto por el estratega italiano Carlo Ancelotti resolvió la ruda urgencia de unidades tras el trémulo debut ante Marruecos (1-1); sin embargo, el trámite burocrático expuso una alarmante pérdida del ADN del Jogo Bonito, arrastrando el pleito hacia una versión europeizada que se conformó con dosificar los vatios físicos en el complemento.
Ancelotti pateó el tablero de la oficina al otorgarle la titularidad a Matheus Cunha en el eje de ataque, sentando al ariete del Brentford que decepcionó en el estreno. La mutación en el engranaje rindió dividendos tempranos frente a un bloque centroamericano sumamente endeble. Al minuto 23, Vinícius Júnior desbordó por la pradera izquierda y sacó un disparo cruzado que el arquero Johny Placide rechazó de forma defectuosa; atento al parpadeo defensivo, Cunha se anticipó a la zaga caribeña para empujar el esférico y firmar el 1-0 provisional. Haití intentó reaccionar al 32' mediante un chispazo de Pierrot que asistió a Experience, pero el remate se marchó desviado. La respuesta sudamericana fue letal: al minuto 36, Vini Jr. frotó la lámpara y filtró una diagonal precisa para que Cunha, tras controlar la redonda, desenfundara un potente derechazo a primer poste que batió a Placide para el 2-0.
La nota ríspida para la delegación brasileña se escenificó al minuto 39, cuando el extremo del Barcelona, Raphinha, acusó una fuerte dolencia muscular que lo obligó a solicitar asistencia médica antes de abandonar el césped en cuclillas. Sin arriesgar las planillas, Ancelotti ordenó el ingreso de Rayan. Lejos de desestabilizarse por la baja, Brasil aplicó la estocada definitiva en el agregado de la primera mitad (45+3'): Lucas Paquetá (Flamengo) activó su visión periférica para colgar un servicio largo que dejó en solitario a Vinícius Júnior, quien ingresó al área y con un toque sutil por debajo del guardameta decretó el 3-0.
La etapa complementaria transitó bajo la monotonía de la posesión estéril del Scratch, que acumuló un 75% de tenencia pero sacó el pie del acelerador de forma prematura. La falta de cohesión e ideas perimetrales ahogó los gritos de gol de miles de aficionados, viéndose anuladas dos opciones claras por posiciones adelantadas previas de Raphinha —anulado al 10'— y Endrick en las postrimerías. Haití, que regresaba a la máxima vitrina tras 52 años de ausencia, rozó el descuento histórico mediante un violento testarazo de Ricardo Adé al 62' y un disparo de Dominique Simon al 87', exigiendo lances milagrosos del guardameta Alisson para mantener el arco invicto.
Con este resultado oficial, Brasil escala a la cima del Grupo C con 4 unidades y definirá el liderato del sector el próximo miércoles 24 de junio ante Escocia en Miami; por su parte, los dirigidos por el cuadro caribeño se despiden de forma matemática del torneo debido al criterio de desempate olímpico derivado de su caída inicial ante la escuadra británica.
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