El combinado de la hoja de maple asimiló un golpe tempranero de Jovo Lukić, sobrellevó la ausencia de Alphonso Davies y rescató la igualdad definitiva gracias a una definición de "killer" de Cyle Larin ante su público.
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El planteamiento diseñado por el estratega estadounidense Jesse Marsch comenzó cuesta arriba, condicionado severamente por la ausencia de su máxima figura, Alphonso Davies, quien no tuvo actividad en el compromiso. Fiel a su sello, Canadá asumió el protagonismo táctico monopolizando la posesión del esférico por encima del 60%, pero adoleció de la claridad punzante en el último tercio del terreno. Bosnia y Herzegovina, estructurada bajo un rígido bloque de contención, aprovechó el juego aéreo para sacudir la paridad. Al minuto 21, tras la ejecución de un tiro de esquina desde el sector derecho, el capitán bosnio Sead Kolašinac peinó el balón en el primer poste; la acción descolocó por completo al guardameta Maxime Crépeau y permitió que el ariete Jovo Lukić entrara libre de marca para empujar la pelota al fondo de las redes, dictando el 1-0 provisional.
La desventaja obligó al cuadro de la hoja de maple a redoblar esfuerzos bajo la consigna de no profundizar la marca negativa que arrastraba desde sus participaciones en México 1986 y Qatar 2022, donde acumulaba seis derrotas consecutivas. Al inicio del complemento, el carrilero Richie Laryea sacó un disparo con etiqueta de gol, pero Kolašinac se vistió de héroe sobre la línea de cal para preservar la ventaja europea. Bosnia acarició el segundo tanto tras un balonazo largo que dejó solo a Ermedin Demirović frente a Crépeau, pero un control defectuoso del atacante permitió el achique oportuno del portero canadiense, una vida extra que el anfitrión no desaprovecharía.
Cumplida la hora de juego, Marsch pateó el tablero burocrático ordenando las sustituciones de sus referentes Jonathan David y Tajon Buchanan, enviando a la cancha savia nueva con Jacob Shaffleburg y Ali Ahmed. Las modificaciones revolucionaron las bandas y rindieron dividendos en el minuto 79: el delantero del Southampton, Cyle Larin, controló de espaldas dentro del área grande, ensayó una media vuelta fulminante y sacó un disparo que, tras sufrir un ligero desvío en el defensor Nikola Katić, batió la estirada del guardameta Nikola Vasilj para firmar el 1-1 definitivo. Las gradas de Toronto estallaron en júbilo ante el tercer gol canadiense en Copas del Mundo y el primero que sirve para sumar en las planillas. Con esta unidad en el bolsillo, Canadá viajará a Vancouver para medir fuerzas ante Qatar en la segunda fecha el próximo jueves 18 de junio, mientras que Bosnia se trasladará a Los Ángeles para chocar contra Suiza.
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