Pittsburgh entra en una nueva etapa luego de la renuncia del entrenador más estable de su historia moderna.
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| foto: @steelers |
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En el gélido Acrisure Stadium, los Texans cerraron una racha de 10 victorias seguidas con una exhibición defensiva histórica: primera victoria de postemporada como visitantes en franquicia, limitando a Steelers a 175 yardas totales ofensivas. Pittsburgh abrió 3-0 con gol de campo de 32 yds de Chris Boswell (Q1, 6:02), pero Houston respondió en Q2 con pase de 6 yds de CJ Stroud a Christian Kirk por derecha —8 recps, 144 yds, 2 TD totales—, más punto extra de Ka’imi Fairbairn para 7-3. Steelers recortó a 7-6 con otro FG antes del medio tiempo, tras fumble forzado de Stroud capturado.
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| Foto: AP Photo/Terrance Williams |
Hay formas de ganar, y luego está la forma en que lo hacen los Pittsburgh Steelers ante los Baltimore Ravens. En un Acrisure Stadium que fue una olla a presión bajo el frío de enero, los Acereros se coronaron campeones de la AFC Norte tras vencer 26-24 en un partido que tuvo de todo: defensas brutales, genialidades de veteranos y una tragedia final para un novato.
Guerra de Trincheras (Q1 - Q3) Durante tres cuartos, el partido fue el guion soñado para los puristas de esta rivalidad. T.J. Watt y la defensa local impusieron su ley, golpeando constantemente a Lamar Jackson y limitando la explosividad terrestre de Baltimore. El marcador se movía lento, a base de goles de campo y posesiones largas. Aaron Rodgers, gestionando el juego con la frialdad de sus años, mantuvo a Pittsburgh arriba 20-17 entrando al tramo final, en un duelo que parecía destinado a decidirse por quién parpadeaba primero.
El Cuarto Cuarto: Locura Total Y entonces, se desató el caos. Con 2:20 en el reloj y la ofensiva de Baltimore estancada, Lamar Jackson sacó la magia. Escapando de la bolsa de protección, lanzó un misil de 63 yardas que encontró a Zay Flowers quemando la cobertura profunda. El estadio enmudeció cuando Flowers cruzó las diagonales: Ravens 24 - 20 Steelers. Parecía el golpe de nocaut.
La Respuesta del Veterano Pero Aaron Rodgers no había dicho su última palabra. Con menos de dos minutos y sin tiempos fuera, el mariscal orquestó una serie ofensiva clínica. "El General" movió las cadenas quirúrgicamente hasta llegar a zona roja. Con solo 0:55 segundos restantes, Rodgers detectó un cruce en la secundaria y disparó un dardo a Calvin Austin III, quien se zambulló en la zona de anotación para recuperar la ventaja. Marcador: 26-24 (tras el dramático fallo del punto extra de Chris Boswell, que dejó la puerta abierta a un gol de campo).
El Desenlace Trágico Baltimore tuvo una última oportunidad. Lamar Jackson obró otro milagro convirtiendo una 4ta y 10 con un pase al ala cerrada Isaiah Likely, colocando a su equipo en la yarda 26 de Pittsburgh con 3 segundos en el reloj.
Todo se redujo a la pierna del pateador novato Tyler Loop. Un gol de campo de 44 yardas para ganar la división. El silencio era total. El centro fue bueno, la colocación correcta, pero la presión pudo más: el balón salió desviado a la derecha (Wide Right).
El estadio estalló. Pittsburgh se lleva el título divisional y manda a Baltimore a la ruta del Comodín en uno de los finales más dramáticos en la historia reciente de la NFL.
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| Foto: AP Foto/Gene J. Puskar |
Las luces del lunes por la noche suelen iluminar a las verdaderas potencias, esta anoche los Pittsburgh Steelers dejaron claro que están listos para pelear por todo. En un duelo cargado de implicaciones para los playoffs, el equipo de Mike Tomlin venció 28-15 a los Miami Dolphins, una victoria que no solo suma en el récord, sino que los catapulta al liderato de la salvaje AFC Norte.
El factor Rodgers y el control del ritmo La llegada de Aaron Rodgers a Pittsburgh prometía noches como esta. El veterano mariscal de campo gestionó el partido con la frialdad de un cirujano, evitando errores costosos y manteniendo a la defensa de los Dolphins fuera de balance. Si bien Miami intentó presionar, la ofensiva acerera encontró los huecos necesarios para construir una ventaja sólida durante los primeros tres cuartos, imponiendo el ritmo físico que caracteriza a la franquicia.
El intento de rebelión de Miami Los Dolphins, fieles a su estilo explosivo, se negaron a morir sin pelear. En el último cuarto, la ofensiva de Miami despertó con lo que parecían ser "heroicidades tardías". El equipo visitante logró mover las cadenas y recortar distancias, amenazando con poner en jaque el dominio local y silenciar al Acrisure Stadium.
Sin embargo, la narrativa de la remontada se quedó corta. Cuando el momento apremiaba, la defensa de Pittsburgh —la histórica identidad de este equipo— se cerró herméticamente. Los esquemas defensivos de los Steelers neutralicaron las últimas esperanzas de Miami, forzando errores o detenciones clave que impidieron que el marcador se cerrara más allá del 28-15 definitivo.
Líderes del Norte El silbatazo final confirmó mucho más que una victoria. Con este resultado, los Steelers asaltan la cima de la AFC Norte, una de las divisiones más competitivas de la NFL. Para Miami, la derrota es un trago amargo; mostraron destellos de reacción, pero "casi" no cuenta en la columna de victorias.
Rodgers y los Steelers duermen hoy como líderes, enviando un mensaje claro al resto de la conferencia: el camino al Super Bowl podría tener que pasar por Pittsburgh.
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| Foto: Karl Merton Ferron |
En una rivalidad forjada en batallas defensivas y finales cardíacos, el capítulo de este domingo entre los Pittsburgh Steelers y los Baltimore Ravens añadió otra página memorable a su historia. En un M&T Bank Stadium hostil, Aaron Rodgers ofreció su mejor actuación con el uniforme negro y oro, y la defensiva de Pittsburgh resistió un furioso intento de remontada para asegurar una victoria de 27-22 que catapulta a los Steelers al liderato solitario de la AFC Norte.
Con el triunfo, Pittsburgh (7-6) toma una ventaja de un juego sobre Baltimore (6-7) en la reñida carrera divisional. Para los Ravens, la derrota es particularmente amarga, marcando su segunda caída consecutiva en casa ante rivales divisionales tras haber resucitado su temporada con una racha de cinco victorias.
A sus 42 años, Aaron Rodgers demostró que aún tiene gasolina en el tanque. El mariscal de campo, que no había completado un pase de más de 31 yardas en todo noviembre, destapó el frasco de las esencias desde la primera jugada ofensiva. Rodgers conectó una bomba de 52 yardas con DK Metcalf, preparando el escenario para su propia anotación terrestre de una yarda, su primer touchdown por carrera desde la temporada 2022, dando a Pittsburgh una ventaja temprana de 7-3.
La conexión Rodgers-Metcalf fue letal durante toda la tarde. Metcalf finalizó con 7 recepciones para 148 yardas, siendo el catalizador de una ofensiva que acumuló yardas aéreas cruciales a pesar de un juego terrestre limitado (solo 34 yardas). Rodgers terminó con 284 yardas por pase, un touchdown aéreo y un rating de 103.1.
A pesar de que Pittsburgh construyó ventajas de 17-9 al medio tiempo y 27-16 en el tercer cuarto (gracias a un TD terrestre de Kenneth Gainwell y un pase de anotación de 38 yardas a Jaylen Warren), Baltimore nunca se rindió. Liderados por Lamar Jackson, los Ravens recortaron la diferencia a 27-22 en el último cuarto.
El momento cumbre llegó con 2:43 restantes en el reloj. En tercera y gol desde la yarda 13, Jackson lanzó un pase a la zona de anotación para el ala cerrada Isaiah Likely. Likely aseguró el balón con ambas manos y puso ambos pies en el suelo, pero justo cuando intentaba hacer un movimiento adicional, el esquinero Joey Porter Jr. impactó el balón, provocando que se soltara. Inicialmente marcado como touchdown, la jugada fue revisada y revertida a pase incompleto, bajo el criterio de que Likely no completó el proceso de recepción.
Baltimore tuvo una oportunidad más tras la anulación. En cuarta oportunidad desde la yarda 5, un pase de Jackson a Mark Andrews fue bateado. Sin embargo, los Ravens tuvieron una última posesión con menos de dos minutos. Avanzaron hasta la yarda 30 de Pittsburgh con segundos restantes. Sin tiempos fuera, Jackson retrocedió para lanzar, pero fue capturado por el linebacker externo Alex Highsmith. El reloj expiró antes de que pudieran volver a centrar el balón, desatando la celebración de los Steelers.
"Fue un clásico Steelers-Ravens", resumió el entrenador Mike Tomlin, elogiando la "actitud de 'sí se puede'" de Rodgers durante la semana y la jugada grande de Highsmith al final.
HOST • RDC
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