La escuadra europea perdía por dos anotaciones ante los Leones de Teranga, pero reaccionó en los minutos finales del tiempo regular y selló el pase a octavos (3-2) con un penal controversial al minuto 119.
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| Foto: Imago |
La fase de eliminación directa dentro de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 ha entregado una de las batallas más electrizantes e imprevisibles en lo que va del certamen global. Este miércoles por la tarde, sobre la superficie del Estadio de Seattle, la Selección de Bélgica conquistó un boleto fundamental para la ronda de octavos de final al imponerse por 3-2 a su similar de Senegal en la prórroga. El cuadro dirigido por el estratega Domenico Tedesco transitó por el borde del abismo institucional durante más de ochenta minutos, condicionado por la velocidad vertical de la escuadra africana, pero apeló a la jerarquía de sus referentes para forzar el tiempo extra y sentenciar las pizarras mediante una polémica ejecución desde el manchón penal.
El compromiso oficial rompió sus amarras con el conjunto de los Leones de Teranga asumiendo la iniciativa y detectando fisuras en la retaguardia europea. Al minuto 13, un titubeo del guardameta Thibaut Courtois al intentar cortar un servicio perimetral casi le cuesta la apertura a su escuadra; Ismaïla Sarr y Sadio Mané no lograron capitalizar el rebote en el área chica. La insistencia de los dirigidos por Aliou Cissé encontró una legítima recompensa al minuto 25: Mané desbordó por la banda y envió un centro preciso que Sarr conectó de cabeza directo al poste; en el rebote inmediato, Habib Diarra apareció libre de marca para empujar la de gajos a las redes, dictando el 1-0 parcial. Bélgica intentó sacudirse el dominio con un impacto media distancia de Maxim De Cuyper que el arquero Mory Diaw desvió de forma notable antes del descanso.
En el complemento, la escuadra africana duplicó los vatios de intensidad y asestó lo que parecía el golpe definitivo en las planillas. Al minuto 51, Moussa Niakhaté ejecutó un trazo largo desde propio campo que tomó mal parada a la zaga belga; Ismaïla Sarr controló con el pecho, ingresó al área penal y fusiló con un derechazo potente a Courtois para estampar un auténtico golazo que significó el 2-0 transitorio. Obligado por las circunstancias, Tedesco apostó por el ingreso de Romelu Lukaku para robustecer el frente de ataque.
Cuando el destierro corporativo parecía decretado para los europeos, la reacción emergió con tintes épicos. Al minuto 85, Thomas Meunier capturó un balón por el sector derecho y envió un centro a media altura que el propio Lukaku anticipó a primer poste para descontar 2-1. Tres minutos más tarde, al 88', un bombardeo belga propició un servicio al área de Leandro Trossard; Diaw falló flagrantemente en su salida por alto y Youri Tielemans aprovechó la pifia para empujar el balón, decretando un dramático 2-2 que arrastró las carpetas hacia los treinta minutos suplementarios.
La prórroga expuso el desgaste físico de ambos planteles, registrando una oportunidad clara para Senegal en los pies de Mbaye, quien perdonó frente al arco tras un desborde de Pape Demba Naoually Diop. Cuando las pizarras apuntaban de forma ineludible a la tanda de penales, el drama absoluto se apoderó de Washington al minuto 118. Lamine Camara se barrió dentro del área en un intento por tapar un centro raso y terminó impactando a Youri Tielemans. Tras la notificación de la cabina del VAR —donde se encontraba el colegiado mexicano Guillermo Larios—, el árbitro central hondureño Said Martínez revisó la jugada en el monitor y sancionó una controversial pena máxima. Con un temple de acero, Tielemans engañó a Diaw desde los once pasos al minuto 119 para sellar el 3-2 institucional, metiendo a Bélgica entre los 16 mejores de la justa global.
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