Un grosero error de Fernando Muslera le otorgó la ventaja inicial al conjunto asiático por medio de Abdulelah Al-Amri, forzando un asfixiante asedio charrúa que Maximiliano Araújo capitalizó al minuto 79 en Florida.
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| Foto: AFP |
El arranque logístico del Grupo I de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 ha estallado en el panorama internacional con un guion impregnado de drama, errores de bulto en las áreas y una alarmante falta de contundencia burocrática por parte de las potencias continentales. Sobre el asfalto verde del Hard Rock Stadium de Miami, la Selección de Uruguay apenas pudo rescatar un ríspido empate 1-1 frente a su similar de Arabia Saudita en la jornada inaugural del sector. El resultado, combinado con las tablas sin anotaciones registradas horas antes entre España y Cabo Verde, dictamina un absoluto estancamiento institucional en las planillas, dejando a los cuatro integrantes de la llave con una unidad en el casillero.
El planteamiento táctico diseñado por Marcelo Bielsa asumió el monopolio del esférico desde el pitazo inicial, intentando ensanchar la cancha mediante la distribución perimetral de su capitán Federico Valverde. Los charrúas merodearon el arco custodiado por Mohammed Al-Owais con aproximaciones punzantes de Maximiliano Araújo y un frentazo a bocajarro de Federico Viñas que exigió los reflejos del guardameta asiático. Sin embargo, la circulación celeste careció de la verticalidad necesaria para perforar el bloque medio de los 'Halcones Verdes'. El castigo al lirismo estéril de Uruguay se escenificó al minuto 40: tras un tiro de esquina cedido por la zaga sudamericana, el arquero Fernando Muslera —quien celebra el cumplimiento de sus 40 años en la víspera de su quinta Copa del Mundo— cometió un craso error operacional al dejar muerto un rebote en el área chica; el defensor Abdulelah Al-Amri capitalizó la pifia y empujó la pelota a las redes para dictar el sorprendente 1-0 parcial.
La bofetada psicológica empujó a la delegación uruguaya a quemar sus naves en el plano logístico para el complemento. Bielsa pateó el tablero burocrático al descanso ordenando los ingresos de Agustín Canobbio y Juan Manuel Sanabria en sustitución de unos desdibujados Darwin Núñez y Matías Viña. La mutación en el engranaje arrinconó a Arabia Saudita en su propio territorio, transformando el partido en un monólogo de alta fricción física. Al minuto 55, Manuel Ugarte hizo temblar el vertical derecho de Al-Owais con un implacable derechazo de media distancia, agudizando el sufrimiento de los pupilos asiáticos, que revivían la mística defensiva de su gesta histórica en Catar 2022 ante Argentina.
El premio a la insistencia y al desgaste métrico de los charrúas se materializó finalmente al minuto 79. Tras un servicio venenoso lanzado desde el flanco izquierdo, Federico Viñas conectó un testarazo ríspido que derivó en una serie de carambolas en el corazón del área chica; el exjugador de la Liga MX, Maximiliano Araújo, devoró el esférico suelto y desenfundó un remate potente que venció la resistencia del cancerbero para clavar el heroico 1-1.
Lejos de conformarse, Uruguay desató un vendaval en las postrimerías, pero el tiralíneas definitivo chocó contra la figura colosal de Al-Owais, quien desvió de forma milagrosa un zapatazo colocado de Valverde en el tiempo de descuento y contuvo un bombazo de Brian Rodríguez. Con las plantillas igualadas, La Celeste deberá auditar con urgencia sus falencias tácticas antes de trasladarse a Guadalajara, aduana donde sostendrá un choque de supervivencia matemática el próximo domingo 21 de junio ante España.
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