Tras el trémulo debut ante Cabo Verde, la Furia Roja recuperó su tiralíneas táctico con un doblete de Mikel Oyarzabal, una joya de Lamine Yamal y un autogol saudí en la tarde del cumpleaños 65 de Luis de la Fuente.
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El Campeonato Mundial ha devuelto la clarividencia operativa a uno de los máximos candidatos del Viejo Continente, reestructurando las planillas de un Grupo H que exigía respuestas inmediatas. Este domingo 21 de junio, sobre el campo verde del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, la Selección de España disolvió las ácidas críticas burocráticas de su debut al triturar por 4-0 a su similar de Arabia Saudita. El planteamiento dispuesto por el seleccionador Luis de la Fuente —quien festejó en la interna el cumplimiento de sus 65 años de vida— recuperó la verticalidad perdida mediante una circulación milimétrica y una asfixiante presión alta, neutralizando por completo el libreto reactivo dispuesto por los asiáticos.
El compromiso oficial rompió sus amarras bajo la directriz del monólogo de La Roja, que introdujo modificaciones logísticas clave en las oficinas del once titular con los ingresos de Pedro Porro, Álex Baena y Dani Olmo. Apenas al minuto 10, la resistencia de los Halcones Verdes capituló ante la tiza milimétrica del ataque europeo: Mikel Oyarzabal desbordó por el perímetro y sirvió una asistencia quirúrgica para que el juvenil Lamine Yamal irrumpiera a segundo poste deslizándose por el césped, empujando la de gajos para dictar el 1-0 y firmar su bautismo de gol en Copas del Mundo. Lejos de replegarse, España olió la sangre y cargó los vatios ofensivos contra el marco custodiado por Mohammed Al Owais.
El tramo intermedio del primer capítulo consagró la redención burocrática de Mikel Oyarzabal. El ariete de la Real Sociedad, severamente cuestionado tras no tocar un solo balón en los primeros treinta minutos de la jornada inaugural, desató una carnicería técnica en un intervalo de tres minutos. Al 21', tras capturar un rebote defensivo provocado por un obús de Dani Olmo, Oyarzabal fusiló a segundo poste para el 2-0. Al minuto 24, Olmo volvió a frotar la lámpara habilitando con un sutil testarazo al delantero, quien definió a quemarropa frente a una zaga desmantelada para sellar el 3-0 definitivo antes del entretiempo, estrellando incluso otro balón en el larguero minutos después.
En la etapa complementaria, De la Fuente priorizó la gestión de esfuerzos físicos y la dosificación métrica de cargas de cara a la aduana final ante Uruguay, ordenando el descanso temprano de Yamal y Oyarzabal para abrirle pista a Ferran Torres y Yeremy Pino. La tónica del pleito no sufrió alteraciones y al minuto 49 España asestó la estocada final: tras un cobro de esquina, Marc Cucurella ensayó una volea potente que se desvió de forma accidental en la humanidad del central Hassan Al Tambakti, incrustándose en las redes para decretar el autogol y el 4-0. El guardameta saudí Al Owais evitó una catástrofe de dimensiones corporativas mayores al detener opciones claras de Pedro Porro y Pino, mientras que Unai Simón intervino de forma testimonial al 80' ante un remate de Abdullah Al-Hamdan.
En el epílogo, el VAR invalidó de forma correcta una anotación de Ferran Torres por posición adelantada. Con este resultado oficial, España escala a la vanguardia del Grupo H con 4 unidades (+5) y trasladará su campamento logístico a Guadalajara para definir el liderato absoluto frente a la escuadra charrúa el próximo viernes 26 de junio.
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