Un agónico impacto del atacante Amad Diallo al minuto 90 destrozó el cerrojo de La Tri y pulverizó una racha ecuatoriana de 19 partidos invictos en una velada de alta fricción táctica.
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| foto: Reuters |
El arranque de las operaciones en el Grupo E de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 ha deparado el primer gran terremoto estadístico en las planillas del certamen ecuménico. Ante un marco pletórico que transformó el recinto estadounidense en una sucursal de Quito, la Selección de Costa de Marfil consumó un regreso idílico a las máximas aduanas tras 12 años de ausencia institucional, derrotando por 1-0 a su similar de Ecuador. Un solitario zarpazo de la joya Amad Diallo en el umbral del tiempo reglamentario no solo le otorgó tres unidades de oro al cuadro de África Occidental, sino que sepultó de forma inmediata una impresionante racha de 19 compromisos internacionales sin conocer la derrota que arrastraba el combinado sudamericano.
El libreto estratégico diseñado por La Tri arrancó bajo el cobijo de una marea amarilla que copó las tribunas, propiciada por las agudas restricciones migratorias que impidieron la obtención de visas a tiempo para la fanaticada marfileña. Ecuador, que aterrizó en la justa norteamericana con el cartel burocrático de haber finalizado en el segundo peldaño de las eliminatorias de la Conmebol —superando a potencias como Brasil—, saltó al rectángulo verde con un esquema mesurado y de alta circulación perimetral. Comandados en la medular por Moisés Caicedo (Chelsea) y con la solvencia defensiva de William Pacho (PSG), los sudamericanos controlaron el ritmo de la pelota pero adolecieron de la verticalidad necesaria para habilitar a Enner Valencia o Pedro Vite. Costa de Marfil, en pleno proceso de renovación generacional bajo el tiralíneas de figuras jóvenes como Bazoumana Touré y Yan Diomandé, resistió con una encomiable fortaleza mental en su bloque de contención bajo.
La etapa complementaria operó bajo la monotonía del desgaste físico, perfilando el trámite hacia lo que parecía el primer empate sin anotaciones del campeonato. Sin embargo, cuando el cronómetro institucional tocaba el minuto 90, la pizarra burocrática del encuentro sufrió una fractura irreversible. El lateral Wilfried Singo proyectó una transición limpia por la pradera derecha, arrastró las marcas de la zaga tricolor y colgó un servicio exacto hacia la periferia del área grande; ahí apareció el atacante del Manchester United, Amad Diallo, quien acomodó el cuerpo y sacó un zapatazo violento y colocado que batió de forma inapelable las redes ecuatorianas para dictar el 1-0 definitivo.
La anotación de Diallo enmudeció las gradas y encendió las alarmas operativas en el banquillo de Ecuador, que ve frenado en seco un proceso histórico que acumulaba 8 victorias y 11 empates previos, incluyendo aquel duelo de octubre de 2025 ante México donde igualaron 1-1 con goles de Berterame y Alcívar. Con esta victoria histórica en los libros de la FIFA, Costa de Marfil se coloca en la vanguardia del Grupo E junto a Alemania —escuadra a la que medirá fuerzas el próximo sábado 20 de junio en Toronto—, mientras que Ecuador se trasladará con la urgencia a cuestas para buscar la enmienda ante el combinado de Curazao.
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