⏳ Cargando resultados en vivo...

lunes, junio 15, 2026

Tablas de infarto en Seattle: Emam Ashour sorprende a Courtois, pero el infortunio condena a los Faraones

El combinado africano dictó condiciones en la primera mitad con un golazo de Emam Ashour asistido por Mohamed Salah, pero el ingreso inmediato de Romelu Lukaku forzó el autogol de Mohamed Hany en una tarde de calor extremo y arbitraje discutido.


Foto: AP

El arranque de las actividades oficiales dentro del Grupo G de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 ha entregado un compromiso de altísima fricción táctica, variables mecánicas imprevistas y un desenlace salpicado por la polémica arbitral sobre el asfalto verde de Washington. En la cancha del Lumen Field de Seattle —mencionado también bajo su denominación corporativa tradicional—, la Selección de Bélgica sufrió para rescatar un comprometido empate 1-1 frente a su similar de Egipto. El planteamiento diseñado por el estratega Rudi García expuso las severas fisuras operativas de los Diablos Rojos en las transiciones de la zona media, obligando al cuadro europeo a apelar al peso específico de sus hombres de jerarquía para evitar un debut catastrófico frente a unos Faraones que compitieron con el mapa de la intensidad grabado en el pecho.


El encuentro se inauguró bajo las directrices de un extenuante calor veraniego que condicionó el despliegue físico de los atletas. Egipto, liderado por su capitán Mohamed Salah en el preciso día de su trigésimo cuarto cumpleaños, asumió el protagonismo posicional explotando los desajustes perimetrales de la zaga belga. Al minuto 19, la trinchera africana rompió las planillas de la paridad: Salah arrastró las marcas por la pradera derecha y cedió el esférico hacia el centro para Emam Ashour; el mediocampista del Al Ahly controló en los linderos del área grande y desenfundó un derechazo raso, potente e inesperado que superó la estirada de Thibaut Courtois para dictar el 1-0 provisional. Lejos de amedrentarse, Egipto rozó el segundo golpe al minuto 32 tras una pifia defensiva de Nathan Ngoy que dejó en solitario a Omar Marmoush, pero la mano diestra de Courtois desvió de forma milagrosa al córner.


Bélgica intentó reestructurar sus piezas burocráticas recargando el peso ofensivo en el talento de Kevin De Bruyne, el único Diablo Rojo con claridad de ideas ante el pobre volumen de juego aportado por Jérémy Doku y Leandro Trossard. Al minuto 53, De Bruyne ejecutó un tiro libre quirúrgico por encima de la barrera que impactó de forma dramática en el poste derecho de Mostafa Shoubir. Acto seguido, al 55', Egipto perdonó la sentencia en un contragolpe fulminante: Courtois escupió un testarazo de Salah directo a la ubicación de Ashour, quien con el marco desprotegido mandó su disparo inexplicablemente desviado.


Ante la falta de sociedades efectivas, Rudi García movió su tablero logístico e introdujo a Romelu Lukaku al minuto 66. El impacto del ariete del Nápoles fue instantáneo: apenas 40 segundos después de haber pisado el césped, y sin siquiera tocar el balón, Lukaku utilizó su corpulencia para presionar entre dos centrales un centro peligroso al corazón del área chica, provocando que el defensor Mohamed Hany empujara la de gajos en su propia portería para decretar el 1-1 definitivo. Los guardametas se consagraron como factores estadísticos en el epílogo; Shoubir se vistió de héroe para los Faraones al desactivar dos bombazos de Thomas Meunier y Brandon Mechele en los minutos 70 y 83.

El drama institucional se reservó para el minuto 89, cuando el lateral belga Maxim De Cuyper abrazó y derribó a Zizo dentro del área penal en una jugada incontestable. Pese a los airados reclamos de la delegación egipcia, el VAR decidió no intervenir en la acción, sellando un reparto de unidades ríspido. Con este resultado, ambos escuadrones aguardarán el desenlace del choque nocturno en Los Ángeles entre Irán y Nueva Zelanda para auditar el standing general del sector.

No hay comentarios:

Publicar un comentario