lunes, febrero 02, 2026

Dominicana impone su autoridad y mantiene el invicto ante Puerto Rico en la Serie del Caribe 2026

Desde el amanecer del duelo en el Estadio Panamericano, los Leones del Escogido dejaron claro que su misión bicampeonato en la Serie del Caribe 2026 no es discurso, sino realidad tangible.


Foto: AP


Con un ataque que golpeó temprano y un pitcheo que controló los tiempos, República Dominicana venció 5-3 a Puerto Rico y se mantuvo invicta en la fase inicial del clásico caribeño. El triunfo no solo afianzó a los dominicanos en el liderato solitario de la tabla, sino que resaltó la mezcla de agresividad ofensiva y precisión en el montículo que ha caracterizado su camino en este torneo.


La chispa ofensiva se encendió desde la primera entrada. Junior Lake abrió la jornada con un imparable y pronto encontró compañía con un doble de Christian Adames, quien con dos conexiones de dos bases se convertiría en la figura más productiva de la tarde. El rally inicial se consumó con un elevado de sacrificio de Aderlín Rodríguez que colocó el 3-0 a favor de los quisqueyanos y forzó la salida temprana del veterano abridor boricua Daryl Thompson.


La ofensiva dominicana no se detuvo ahí. En la segunda entrada, un doble de Erik González amplió la ventaja, y más tarde —en la quinta— Adames volvió a inflamar al lineup con un segundo doble productor que elevó la pizarra 5-0. Sus dos remolcadas no solo fueron productivas, sino oportunas: cada una llegó en momentos donde Puerto Rico intentaba asentarse defensivamente.


Pero la Serie del Caribe no suele regalar amplias diferencias sin lucha. En la sexta entrada, Puerto Rico reaccionó con un rally de tres carreras. Un imparable de Jack López y un par de errores defensivos de República Dominicana encendieron nuevamente al equipo boricua, que amenazó con cambiar la momentum del juego. Un wild pitch y un hit empujador colocaron el 5-3, manteniendo viva la chispa del desafío.


Sin embargo, la historia de la noche estuvo en el pitcheo inicial dominicano. Enny Romero, con su brazo dominante, se convirtió en el ancla del triunfo. El zurdo lanzó 5.0 entradas de apenas 3 hits y sin permitir carreras, comandando un repertorio que mantuvo a raya a la poderosa alineación boricua. La decisión de retirarlo al comenzar la sexta —tras solo 67 lanzamientos— fue estratégica: su ritmo dominante frente al lineup puertorriqueño obligó al manager Ramón Santiago a resguardarlo antes de la tercera vez que los bateadores lo enfrentaran.


El bullpen dominicano respondió con firmeza. Luis Frías permitió las tres carreras de Puerto Rico, pero luego Deury Carrasco, Jeffry Yan, Alex Colomé y Jimmy Cordero se encargaron de cerrar el juego sin mayores sobresaltos. Precisamente Jimmy Cordero consiguió su segundo salvamento del torneo, una muestra más de que República Dominicana ha construido un staff de relevistas capaz de sujetar ventajas en momentos críticos.


Con este resultado, los Leones del Escogido acumulan dos victorias en la Serie del Caribe 2026, colocándose firmes en su aspiración de repetir como campeones. Pero más allá del invicto, lo que sobresale es la forma: un enfoque combinado de pitcheo dominante, ataque oportuno y resiliencia competitiva que convierte a este equipo en uno de los aspirantes más sólidos del torneo.

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