domingo, enero 11, 2026

Scottie Barnes sentencia desde la línea un thriller de tiempo extra entre Raptors y 76ers

 En un duelo marcado por las ausencias de las superestrellas, Toronto sobrevivió a los 38 puntos de Tyrese Maxey gracias a un tiro libre con 0.8 segundos en el reloj.



foto: AP/Frank Gunn



En el Scotiabank Arena, el baloncesto demostró una vez más que no necesita de todas sus luminarias para regalar finales de infarto. En una noche donde Joel Embiid, Paul George, Brandon Ingram y RJ Barrett vieron el juego desde la banca por lesión, los Toronto Raptors y los Philadelphia 76ers protagonicaron un drama de 53 minutos que se resolvió con la jugada menos espectacular pero más tensa del deporte: un tiro libre.


El marcador final de 116-115 en tiempo extra a favor de los locales cuenta la historia de una resistencia agónica. Con el partido empatado a 115 tras un triple clutch del novato VJ Edgecombe para los Sixers a falta de 16 segundos, el destino del encuentro recayó en las manos de Scottie Barnes. La estrella de los Raptors atacó el aro, sacó la falta y caminó a la línea de castigo con apenas 0.8 segundos en el cronómetro.


Barnes, quien cargó con la ofensiva canadiense toda la noche (31 puntos y 10 de 12 en libres), encestó el primero para romper el empate. Acto seguido, con la frialdad de un veterano, erró intencionalmente el segundo para que el reloj expirara sin dar oportunidad a Filadelfia de armar una última jugada. Jaque mate táctico.


El camino a ese desenlace fue una montaña rusa. Los Raptors dominaron la primera mitad, yéndose al descanso con ventaja de 58-48, impulsados por la energía de un Collin Murray-Boyles que tuvo la noche de su vida: 17 puntos y un récord personal de 15 rebotes, dominando la pintura ante la ausencia de Embiid. Sin embargo, el tercer cuarto fue una pesadilla para los locales; Kelly Oubre Jr. y la defensiva de los Sixers forzaron errores, permitiendo a la visita remontar y cerrar ese periodo arriba 84-76.


El último cuarto fue el show de Tyrese Maxey. El guardia de Filadelfia, quien terminó con 38 unidades, parecía sentenciar el juego con una racha personal que puso el 107-103 con 20 segundos por jugar. Pero los Raptors se negaron a morir. Immanuel Quickley (20 puntos) acercó a los suyos y Jamal Shead, quien firmó el mejor partido de su carrera con 22 puntos, encestó el tiro en suspensión que empató el juego a 107 y forzó la prórroga.


En el tiempo extra, Filadelfia llegó a tener ventaja de cuatro, pero su ofensiva colapsó por la falta de cuidado del balón. Los Sixers cometieron 22 pérdidas en total —casi su peor marca de la temporada— y registraron un mínimo anual de apenas 11 asistencias, evidenciando lo mucho que el sistema depende de la gravedad que genera Embiid.


Toronto, que perdió a Ja'Kobe Walter por una lesión de cadera temprano en el juego, suma así su tercera victoria consecutiva en casa ante Filadelfia y gana moral en una temporada de transición. Para los Sixers, la derrota duele doble: desperdiciaron una actuación monstruosa de Maxey y cayeron por segunda vez en siete juegos, recordándoles que sin sus MVP, el margen de error es inexistente.

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