En un duelo marcado por las ausencias de las superestrellas, Toronto sobrevivió a los 38 puntos de Tyrese Maxey gracias a un tiro libre con 0.8 segundos en el reloj.
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| foto: AP/Frank Gunn |
El marcador final de 116-115 en tiempo extra a favor de los locales cuenta la historia de una resistencia agónica. Con el partido empatado a 115 tras un triple clutch del novato VJ Edgecombe para los Sixers a falta de 16 segundos, el destino del encuentro recayó en las manos de Scottie Barnes. La estrella de los Raptors atacó el aro, sacó la falta y caminó a la línea de castigo con apenas 0.8 segundos en el cronómetro.
Barnes, quien cargó con la ofensiva canadiense toda la noche (31 puntos y 10 de 12 en libres), encestó el primero para romper el empate. Acto seguido, con la frialdad de un veterano, erró intencionalmente el segundo para que el reloj expirara sin dar oportunidad a Filadelfia de armar una última jugada. Jaque mate táctico.
El camino a ese desenlace fue una montaña rusa. Los Raptors dominaron la primera mitad, yéndose al descanso con ventaja de 58-48, impulsados por la energía de un Collin Murray-Boyles que tuvo la noche de su vida: 17 puntos y un récord personal de 15 rebotes, dominando la pintura ante la ausencia de Embiid. Sin embargo, el tercer cuarto fue una pesadilla para los locales; Kelly Oubre Jr. y la defensiva de los Sixers forzaron errores, permitiendo a la visita remontar y cerrar ese periodo arriba 84-76.
El último cuarto fue el show de Tyrese Maxey. El guardia de Filadelfia, quien terminó con 38 unidades, parecía sentenciar el juego con una racha personal que puso el 107-103 con 20 segundos por jugar. Pero los Raptors se negaron a morir. Immanuel Quickley (20 puntos) acercó a los suyos y Jamal Shead, quien firmó el mejor partido de su carrera con 22 puntos, encestó el tiro en suspensión que empató el juego a 107 y forzó la prórroga.
En el tiempo extra, Filadelfia llegó a tener ventaja de cuatro, pero su ofensiva colapsó por la falta de cuidado del balón. Los Sixers cometieron 22 pérdidas en total —casi su peor marca de la temporada— y registraron un mínimo anual de apenas 11 asistencias, evidenciando lo mucho que el sistema depende de la gravedad que genera Embiid.
Toronto, que perdió a Ja'Kobe Walter por una lesión de cadera temprano en el juego, suma así su tercera victoria consecutiva en casa ante Filadelfia y gana moral en una temporada de transición. Para los Sixers, la derrota duele doble: desperdiciaron una actuación monstruosa de Maxey y cayeron por segunda vez en siete juegos, recordándoles que sin sus MVP, el margen de error es inexistente.
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