domingo, enero 11, 2026

Anthony Edwards desafía a los gigantes y los Timberwolves firman una remontada épica ante los Spurs

Sin Chris Finch en el banquillo y abajo por 19 puntos, Minnesota tiró de orgullo para sobrevivir a la noche mágica de Wembanyama y ganar en el último suspiro. 

Foto: Abbie Parr 


Hay victorias que valen doble en la tabla de posiciones, y la de este domingo en el Target Center es una de ellas. Los Minnesota Timberwolves no solo vencieron 104-103 a los San Antonio Spurs; vencieron a la adversidad de no tener a su entrenador principal, Chris Finch, por enfermedad, y superaron un déficit de 19 puntos que parecía una sentencia de muerte en el tercer cuarto. Fue una noche donde Anthony Edwards decidió que la lógica no aplicaba contra el talento puro.


El partido tuvo dos caras muy distintas. Durante la primera mitad y gran parte del tercer periodo, el espectáculo fue propiedad exclusiva de Victor Wembanyama. El fenómeno francés, regresando a la titularidad, impuso su ley con 29 puntos y 7 rebotes, convirtiendo la pintura en zona prohibida y liderando a unos Spurs que llegaron a estar arriba 69-50 con poco más de siete minutos en el reloj del tercer cuarto. Stephon Castle y Keldon Johnson (15 puntos desde la banca) parecían tener el control absoluto del ritmo ante unos Wolves desconcertados.


Pero la NBA es un juego de rachas, y la de Minnesota llegó con la furia de quien se niega a perder en casa. Bajo la dirección interina de Micah Nori, los locales ajustaron las tuercas. Donte DiVincenzo fue el catalizador de la rebelión con 19 puntos, inyectando energía desde el perímetro, mientras que Naz Reid (17 puntos, 11 rebotes) dominó los tableros cuando más se necesitaba. Una racha de 7-0 al inicio del último cuarto, culminada por un tiro en suspensión de Reid, redujo la ventaja y encendió a la afición.


El cierre fue de infarto, un auténtico toma y daca digno de playoffs. Con 3:27 por jugar, una jugada de tres puntos de Julius Randle empató el marcador a 96. A partir de ahí, cada posesión fue oro. Harrison Barnes parecía silenciar el estadio con un triple a falta de 1:28 (101-100), pero Jaden McDaniels y De'Aaron Fox —la nueva arma letal de los Spurs en este 2026— intercambiaron canastas para dejar el marcador 103-102 a favor de la visita con 33 segundos restantes.


Fue entonces cuando apareció Anthony Edwards. Con la sangre fría de las superestrellas, el escolta leyó la defensa, encontró una grieta ante la envergadura imposible de Wembanyama y soltó una flotadora (floater) suave que besó la red con 16.8 segundos en el cronómetro. Edwards terminó con 23 puntos, pero esos dos últimos valieron el partido.


La defensa de Minnesota tuvo que hacer el trabajo sucio al final. En la última posesión, Julius Randle se hizo gigante ante Wembanyama, obligando al francés a fallar un tiro incómodo. El rebote cayó en manos de los Spurs, pero el intento desesperado de triple de De'Aaron Fox sobre la bocina no encontró destino, desatando la locura en Minneapolis.


Los Timberwolves mejoran su récord a 26-14, ganando cinco de sus últimos seis compromisos, mientras que los Spurs ven cortada su racha positiva en un duelo que demostró que, en el Oeste, nadie puede bajar la guardia ni con 19 puntos de ventaja.

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