sábado, enero 03, 2026

Portland resiste el asedio de Wembanyama y da la sorpresa en San Antonio

En una noche de máxima tensión en el Frost Bank Center, los Trail Blazers sobrevivieron a una remontada furiosa de los Spurs en los minutos finales. Scoot Henderson y Deandre Ayton amargaron la fiesta texana pese a la actuación monstruosa del francés.


Foto: AP Photo/Eric Gay



El guion parecía escrito para una noche de celebración en Texas, pero la NBA no entiende de narrativas preestablecidas. En un Frost Bank Center que osciló entre la euforia y el silencio sepulcral, los Portland Trail Blazers ejecutaron un plan de juego casi perfecto para derrotar 115-110 a unos San Antonio Spurs que, por momentos, dependieron excesivamente de la genialidad individual de su estrella y olvidaron el juego colectivo que predica Gregg Popovich.


Desde el salto inicial, el partido se convirtió en una guerra de trincheras en la pintura. Victor Wembanyama, fiel a su costumbre, llenó la hoja de estadísticas imponiendo terror en la defensa y fluidez en el ataque, pero esta noche se encontró con un muro llamado Deandre Ayton. El pívot de los Blazers aceptó el reto físico, desgastando al francés en cada posesión y cargando el rebote ofensivo con una agresividad que permitió a Portland sumar puntos vitales en segundas oportunidades.


El primer tiempo cerró con ventaja mínima para la visita, presagiando lo que sería una segunda mitad de infarto. Mientras los Spurs buscaban transiciones rápidas comandadas por Chris Paul, los Blazers optaron por bajar el ritmo, con un Scoot Henderson que jugó con una madurez impropia de su edad, castigando los cambios defensivos de San Antonio y encontrando tiradores abiertos en las esquinas.


El último cuarto fue un ejercicio de supervivencia para Portland. Con el marcador 108-112 a falta de 90 segundos, el estadio se vino abajo cuando Jeremy Sochan robó un balón y clavó una volcada que puso el juego a una posesión. San Antonio tuvo la oportunidad de empatar, pero la defensa perimetral de los Blazers, liderada por Matisse Thybulle, cerró las líneas de pase hacia Wembanyama, obligando a los Spurs a tomar tiros forzados e incómodos.


En el "clutch time", la sangre fría de Anfernee Simons desde la línea de castigo terminó por sentenciar la historia. El marcador final de 115-110 no solo refleja la paridad del encuentro, sino la capacidad de Portland para mantener la compostura en territorio hostil. Para los Spurs, la derrota deja un sabor amargo: tuvieron el talento y el empuje, pero les faltó la ejecución crítica en los momentos donde se ganan los partidos de verdad.


Hoy David venció a Goliat en su propio patio, y los Blazers vuelan de regreso a Oregon con una victoria que vale su peso en oro para la moral del vestuario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario