Nueva Orleans no tuvo piedad de una de las defensas más frágiles de la liga. Con un dominio absoluto en la pintura, ganaron 128-107 en un partido que sobró el último cuarto.
![]() |
| Foto: @PelicansNBA |
Zion, fuerza imparable
El plan de juego de los Pelicans fue sencillo pero letal: balones a Zion Williamson. La estrella de Nueva Orleans abusó físicamente de la defensa interior de Washington, anotando con porcentajes altísimos cerca del aro y cargando de faltas a los pívots rivales. Esta gravedad ofensiva de Zion generó un océano de espacio para los tiradores como CJ McCollum y Trey Murphy III, quienes convirtieron el partido en una práctica de tiro durante la segunda mitad.
Washington, sin rumbo
Los Wizards intentaron mantenerse en el partido a base de ritmo alto, pero su incapacidad para conseguir paradas defensivas los condenó. Cada vez que Washington anotaba, recibía una canasta inmediata en el otro costado. Para el tercer cuarto, la ventaja ya superaba los 20 puntos y ambos entrenadores vaciaron sus bancas. Una victoria balsámica para los Pelicans, que necesitan sumar estos triunfos "seguros" para escalar en el Oeste.
%2010.43.07%E2%80%AFp.m..png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario