Pese a la lesión de su novato sensación tras un primer cuarto histórico, Charlotte encontró en LaMelo Ball y una banca profunda la fórmula para silenciar el Kia Center y propinar a Orlando su cuarta derrota en seis juegos.
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| Foto: nba.com |
La noche del viernes en el Kia Center dejó sensaciones encontradas para los Charlotte Hornets. Por un lado, una victoria contundente de 120-105 sobre el Orlando Magic que confirma su buen momento; por el otro, la imagen preocupante de su novato estrella, Kon Knueppel, abandonando la duela con una lesión en el tobillo derecho justo cuando parecía destinado a una noche legendaria.
Los Hornets (4-2 en sus últimos seis juegos) demostraron carácter y profundidad. Cuando Knueppel cayó, el equipo no se desmoronó; al contrario, apretó el acelerador desde el perímetro, encestando 19 de 39 intentos de triple (48.7%) para desmantelar a un Magic que lució desconectado y frustrado ante su afición.
Antes del susto, Kon Knueppel estaba montando un espectáculo. El novato, que marcha segundo entre los debutantes de la liga en anotación y triples, tuvo un arranque furioso anotando 16 puntos exclusivamente en el primer cuarto, incluyendo una inmaculada serie de 4 de 4 desde la larga distancia.
Sin embargo, en los segundos finales de la primera mitad, con Charlotte arriba 57-48, Knueppel sufrió una lesión en el tobillo derecho que heló la sangre de la banca visitante. Afortunadamente para la franquicia, el entrenador Charles Lee confirmó tras el partido que los rayos X dieron negativo, aunque el jugador será reevaluado al regresar a Charlotte.
Ante la ausencia del novato en la segunda mitad, LaMelo Ball tomó las riendas. El base estelar finalizó con 22 puntos y 7 rebotes, controlando el ritmo del juego. Miles Bridges fue un coloso en la pintura con 16 puntos y 11 rebotes, mientras que Moussa Diabate aportó energía pura con un doble-doble de 10 puntos y 13 rebotes.
El golpe de gracia llegó desde la banca en el tercer cuarto. Collin Sexton conectó tres triples cruciales que transformaron una ventaja de 16 puntos en una paliza de 24 unidades, rompiendo cualquier intento de reacción local. Tidjane Salaun (14 puntos) y Brandon Miller (15 puntos) complementaron un ataque coral que superó en rebotes a Orlando por un margen de 53-42.
Para el Magic, la derrota confirma su bache actual (han perdido cuatro de los últimos seis). Sin sus titulares Franz Wagner y Jalen Suggs, el equipo careció de fluidez. Anthony Black intentó liderar la resistencia con 24 puntos, seguido por Desmond Bane (15 puntos, 10 rebotes) y Wendell Carter Jr. (16 puntos, 8 rebotes).
Sin embargo, su estrella Paolo Banchero tuvo una noche discreta con 13 unidades, y el equipo nunca encontró respuesta defensiva para el bombardeo exterior de los Hornets. Lo que pudo ser una oportunidad para capitalizar la baja de Knueppel se convirtió en una de las derrotas más frustrantes de la temporada para los de Florida.
Lo que viene Los Hornets viajarán a Milwaukee para enfrentar a los Bucks el lunes por la noche, esperando noticias sobre la disponibilidad de Knueppel. Por su parte, el Magic no tiene tiempo para lamentos: este sábado reciben en casa a Nikola Jokić y los peligrosos Denver Nuggets.
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