jueves, diciembre 25, 2025

Pesadilla en Navidad: Lions se autodestruyen ante Vikings, quedan eliminados y regalan pase a Playoffs a los Packers

Una tarde para el olvido, marcada por seis entregas de balón, condenó a Detroit a una dolorosa derrota de 23-10 ante Minnesota, sepultando sus esperanzas de postemporada y asegurando el boleto de Green Bay. 


foto: Bruce Kluckhohn


Lo que prometía ser una tarde de celebración navideña se transformó en una catástrofe deportiva para los Detroit Lions. En la segunda función de la triple cartelera de la NFL en Navidad, los Lions no solo cayeron 23-10 ante los Minnesota Vikings, sino que vieron evaporarse matemáticamente sus posibilidades de acceder a los Playoffs, entregando en bandeja de plata un boleto de comodín a su acérrimo rival divisional, los Green Bay Packers.


La narrativa del encuentro fue una de ironía cruel. Detroit llegó a la Semana 17 presumiendo la ofensiva más segura de la liga, habiendo cometido apenas ocho entregas de balón en sus primeros 15 juegos. Sin embargo, bajo las luces del escenario navideño, el equipo implosionó con seis entregas de balón, una cifra inaudita para una escuadra que, hasta hace poco, era considerada contendiente al título.


El colapso de Jared Goff y la ofensiva El mariscal de campo Jared Goff vivió una auténtica pesadilla. Goff, quien usualmente es un modelo de eficiencia, fue responsable directo de cinco de las seis pérdidas: sufrió tres balones sueltos (fumbles) y lanzó dos intercepciones. La falta de sincronía fue evidente, especialmente con el centro suplente Kingsley Eguakun, cuyos centros erráticos provocaron dos de los balones sueltos que terminaron por desmoronar el ritmo ofensivo de los visitantes.


Crónica de una caída anunciada El partido comenzó con unos Vikings —ya eliminados pero jugando por el orgullo— golpeando primero. Aaron Jones abrió el marcador en el primer cuarto, poniendo presión inmediata sobre Detroit. Los Lions parecieron responder justo antes del medio tiempo cuando Goff conectó un pase espectacular con Isaac TeSlaa para empatar los cartones, dando una falsa esperanza de recuperación.


Sin embargo, la segunda mitad fue un monólogo de errores por parte de Detroit. Mientras la defensa de Minnesota capitalizaba cada regalo, la ofensiva de los Lions se estancaba. En el tercer cuarto, los Vikings extendieron su ventaja mediante dos goles de campo, aprovechando la posición de campo regalada por las pérdidas de balón de su rival.


En el último cuarto, aunque Detroit logró acercarse tímidamente con un gol de campo, el destino estaba sellado. A pocos minutos del final, una escapada de Jordan Addison terminó en la zona de anotación, ampliando la ventaja. La estocada final llegó con otro balón recuperado por la defensa púrpura, que derivó en el gol de campo definitivo para el 23-10.


El fin de una era prometedora Este resultado marca un retroceso dramático para la franquicia de Detroit. Tras haber conquistado los dos últimos títulos de la NFC Norte, alcanzado el Juego de Campeonato de la Conferencia y registrado un récord de franquicia de 15 victorias la temporada pasada, los Lions (8-8) ligan ahora su tercera derrota consecutiva.


La derrota no solo envía a los Lions a casa temprano, sino que confirma oficialmente la presencia de los Green Bay Packers en la postemporada, un desenlace amargo para la afición de Detroit en esta Navidad.

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