miércoles, febrero 25, 2026

Spurs firman su décima victoria al hilo con defensa clutch de Wembanyama en Toronto

San Antonio remonta 15 puntos y confirma su mejor racha en más de una década; el francés no brilló en ataque, pero decidió el cierre con un bloqueo monumental.


Foto: NBA.com


La nueva era ya no es promesa, es realidad competitiva. Los San Antonio Spurs derrotaron 110-107 a los Toronto Raptors en territorio canadiense y alcanzaron las 10 victorias consecutivas, su mejor racha en más de diez años. No fue una noche cómoda ni estética. Fue una prueba de carácter.


El equipo texano tuvo que remar contra corriente tras verse 15 puntos abajo al cierre del tercer cuarto. Toronto impuso físico, contacto y presión sobre Victor Wembanyama, quien atravesó una noche complicada de cara al aro: apenas 3 de 12 en tiros de campo y cinco triples fallados. Pero la grandeza no siempre se mide en puntos.


Wembanyama terminó con 12 unidades, ocho rebotes, tres asistencias y cinco bloqueos. El más importante llegó a 44 segundos del final, cuando le negó una definición a Jakob Poeltl que pudo cambiar la historia. Y en la última posesión aseguró el rebote tras el triple errado por Brandon Ingram que buscaba el empate. Defensa, timing y sangre fría.


En ataque, el peso recayó en Devin Vassell, quien lideró con 21 puntos, mientras De’Aaron Fox sumó 20, varios de ellos en el último cuarto. El parcial de 15-2 con el que San Antonio abrió el periodo final volteó el partido. Ahí se activó la defensa, se cerraron líneas de penetración y llegaron los triples oportunos que silenciaron la arena.


También fueron clave las aportaciones de Dylan Harper (15 puntos), Stephon Castle (13) y Julian Champagnie (10), consolidando una rotación joven que no se desmorona en escenarios hostiles. San Antonio no ganó por inspiración individual, sino por estructura colectiva.


Del lado canadiense, Ingram firmó doble-doble con 20 puntos y 11 rebotes, Immanuel Quickley añadió 20 y Scottie Barnes sumó 15. Sin embargo, los Raptors encadenaron su tercera derrota consecutiva como locales y volvieron a evidenciar dificultades para cerrar partidos ante equipos en ritmo ascendente.


La décima victoria consecutiva no es una casualidad estadística; es un patrón. San Antonio encuentra diferentes caminos para imponerse: a veces desde la explosión ofensiva, otras desde la defensa quirúrgica. Esta vez fue lo segundo. Y cuando un equipo joven aprende a ganar así, el mensaje al resto de la Conferencia es inequívoco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario