jueves, enero 22, 2026

Sinner impone su ley en Melbourne y manda un mensaje al cuadro

El italiano trituró desde el servicio y el resto para avanzar sin desgaste a la tercera ronda del Abierto de Australia


Foto: IZHAR KHAN


Jannik Sinner no necesitó épica ni sobresaltos para seguir su camino en Melbourne. Bastó con un tenis clínico, sostenido en un saque afinado y una presión constante al resto, para despachar al australiano James Duckworth en tres sets (6-1, 6-4 y 6-2) y confirmar que su defensa del título avanza con autoridad.


Desde el primer juego quedó claro por dónde pasaría la historia. Sinner estableció el ritmo con un 66% de primeros servicios, pero, más importante aún, con una efectividad demoledora: ganó 81% de los puntos con el primer saque y 72% con el segundo, números que asfixiaron cualquier intento de reacción del local. Duckworth, empujado por la grada, nunca encontró continuidad: apenas 32% de puntos ganados con su segundo servicio y 0 de 3 oportunidades de quiebre reflejan la diferencia estructural del partido.


El primer set fue un monólogo. El italiano quebró temprano y convirtió la ventaja en control absoluto, cerrando 6-1 con autoridad. En el segundo parcial, Duckworth intentó alargar los intercambios, pero Sinner ajustó desde la devolución: 36 puntos ganados al resto contra 19 del australiano marcaron el pulso del encuentro. El quiebre en el momento justo inclinó el set 6-4 y desactivó cualquier esperanza local.


Si quedaba alguna duda, el tercer set la disipó. Sinner subió un punto más la agresividad, castigó segundos saques y volvió a quebrar con frecuencia (5 de 14 break points convertidos en el partido). El cierre 6-2 fue la consecuencia lógica de una superioridad sostenida, con 18 aces —marca personal— y 94 puntos ganados en total, casi un partido aparte frente a los 62 de Duckworth.


Más allá del marcador, el dato fino confirma el momento del número dos del mundo: 13 juegos de servicio ganados, control total del ritmo y una victoria sin desgaste físico ni mental. En dos partidos en Melbourne apenas ha cedido diez juegos, señal inequívoca de un campeón que llegó afinado.


En tercera ronda, Sinner se medirá al estadounidense Eliot Spizzirri, quien viene de un duelo largo y exigente. El contraste de caminos no podría ser más claro: uno llega con horas acumuladas; el otro, con gasolina llena y confianza desbordada.


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