Seattle vivió una noche histórica en el Lumen Field. Los Seahawks no solo vencieron a los San Francisco 49ers, los desbordaron de principio a fin con una actuación dominante que se tradujo en un contundente 41-6 en la Ronda Divisional de la NFL, resultado que los coloca en la Final de la Conferencia Nacional y a un paso del Super Bowl.
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| Foto: Stephen Brashear/AP |
El partido quedó marcado desde el primer suspiro. Apenas 13 segundos después de la patada inicial, Rashid Shaheed tomó el ovoide y recorrió 95 yardas hasta la zona de anotación, desatando la locura en las gradas y dando a Seattle una ventaja tempranera que nunca soltó. Ese regreso no solo cambió el ánimo del juego, sino que condicionó por completo a unos 49ers obligados a perseguir el marcador desde el arranque.
La defensiva de Seattle respondió de inmediato. Brock Purdy fue presionado constantemente y la ofensiva de San Francisco se vio limitada desde su primera serie. Sam Darnold capitalizó el control del partido con una ofensiva eficiente: primero con un gol de campo de Jason Myers y más tarde con un pase de anotación a Jaxon Smith-Njigba, ampliando la ventaja al cierre del primer cuarto.
En el segundo periodo, los 49ers apenas lograron mover el marcador con goles de campo de Eddy Piñeiro, pero cada intento de reacción fue neutralizado. Kenneth Walker III comenzó a imponer condiciones en el juego terrestre y cerró una ofensiva sólida que envió el partido al descanso con un claro 24-6 a favor de los locales.
Tras el medio tiempo, el guion no cambió. La defensiva de los Seahawks provocó errores, incluyendo una intercepción clave, mientras Myers añadió otro gol de campo para seguir ampliando la diferencia. San Francisco, mermado además por la ausencia de figuras como George Kittle, Fred Warner y Nick Bosa, nunca encontró respuestas.
Walker III se convirtió en el rostro de la noche durante el tercer cuarto con una escapada de 15 yardas para touchdown, su segunda anotación del partido. Ya en el último periodo, el corredor selló una actuación memorable con su tercer touchdown, ahora desde la yarda seis, empatando a Shaun Alexander con la mayor cantidad de anotaciones terrestres en un juego de playoffs en la historia de la franquicia.
Seattle administró el reloj y el ritmo del partido sin sobresaltos, mientras los 49ers veían cómo su temporada se desmoronaba sin posibilidad de reacción. Brock Purdy cerró una noche complicada con 140 yardas, una intercepción y un balón suelto perdido ante una defensiva local que se mostró implacable.
Con el silbatazo final, los Seahawks confirmaron su pase al juego por el título de la NFC. Recibirán al ganador del duelo entre Bears y Rams, con la oportunidad de regresar al Super Bowl. Para San Francisco, la derrota significó un cierre doloroso y una de las caídas más abultadas en playoffs en la historia de la franquicia.
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