Kevin Durant firmó otra actuación de élite con 31 puntos y lideró a los Houston Rockets a una sólida victoria 104-86 sobre los Atlanta Hawks, un rival golpeado por las lesiones y sin varias de sus piezas clave.
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| Foto: AP Photo/Mike Stewart |
Houston, que había sufrido ofensivamente la noche anterior ante San Antonio, cambió por completo el guion en la segunda mitad. Tras irse al descanso con una ventaja mínima (43-42), los Rockets dominaron el complemento con un parcial de 61-44, apagando cualquier intento de reacción local.
Durant fue imparable. Encestó 12 de 22 tiros de campo, incluidos tres triples, y volvió a castigar a un rival frente al que históricamente se siente cómodo, manteniendo un promedio superior a los 29 puntos ante Atlanta.
El apoyo ofensivo llegó con Jabari Smith, quien aportó 14 puntos y ocho rebotes, y Reed Sheppard, que sumó 13 unidades, incluyendo un triple que estiró la ventaja a 20 puntos (90-70). Josh Okogie también firmó un doble-doble con 10 puntos y 10 rebotes. Houston tomó el control definitivo con una racha de 13-2 en el tercer cuarto, cerrando ese periodo arriba 78-66, antes de abrir el último cuarto con un 12-4 que sentenció el partido.
Atlanta jugó sin cuatro titulares, una losa demasiado pesada ante un rival en buen momento. Jalen Johnson, máximo anotador del equipo, se perdió el duelo por molestias en la pantorrilla, mientras que Onyeka Okongwu fue baja tras sufrir una fractura dental luego de recibir un codazo en el partido anterior.
A esas ausencias se sumaron Zaccharie Risacher (contusión ósea en la rodilla izquierda) y Kristaps Porzingis (tendinitis en el tendón de Aquiles izquierdo). Ante ese panorama, el novato Asa Newell fue llamado desde la G League y Christian Koloko debutó como titular. Pese a las dificultades, CJ McCollum lideró a los Hawks con 23 puntos, seguido por Nickeil Alexander-Walker con 20 y Corey Kispert con 17.
Atlanta llegó a tener ventaja de siete puntos en el primer cuarto, impulsado por Alexander-Walker, y el partido se mantuvo parejo durante toda la primera mitad, con cinco empates en el segundo periodo. Sin embargo, la diferencia física y de profundidad se hizo evidente tras el descanso.
Houston terminó imponiendo condiciones con autoridad y dejó claro que, cuando Durant eleva su nivel, los Rockets tienen argumentos para competir con cualquiera. Con el triunfo, Houston ha ganado seis de sus últimos ocho partidos, mientras que Atlanta vio cortada su racha de cuatro victorias consecutivas, quedándose nuevamente lejos de alcanzar la marca de .500.
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