El camino de los Denver Broncos rumbo al Super Bowl sufrió un golpe inesperado. Bo Nix, quarterback titular del equipo, quedó descartado para el resto de la postemporada tras sufrir una fractura de tobillo durante la Ronda Divisional frente a los Buffalo Bills, confirmó el entrenador en jefe Sean Payton.
![]() |
| Foto: AP |
La lesión ocurrió en una de las últimas jugadas del dramático triunfo de Denver en tiempo extra. Nix intentó ganar yardas por el costado izquierdo, pero fue detenido por el profundo de Buffalo, Cole Bishop, quien lo sujetó del tobillo izquierdo. La jugada pasó casi desapercibida en medio de la tensión del cierre, pero las consecuencias fueron decisivas.
A pesar del dolor, el mariscal de campo permaneció en el terreno durante dos acciones más: una interferencia defensiva que colocó el balón en zona roja y la jugada final que preparó el gol de campo ganador de Wil Lutz. Horas después, los estudios médicos confirmaron el peor escenario: la fractura requerirá cirugía y pondrá fin a la temporada de Nix.
La noticia apagó rápidamente la euforia que se vivía en Denver tras asegurar su boleto al Juego de Campeonato de la Conferencia Americana. Bajo la conducción de Nix, los Broncos habían encontrado estabilidad en la posición más importante y lograron una de sus temporadas más sólidas en años, superando expectativas y colocándose a un paso del Super Bowl.
Ante la baja, Jarrett Stidham será el quarterback titular para el duelo por el campeonato de la AFC, donde Denver enfrentará a los Houston Texans o New England Patriots, dependiendo del resultado de la otra semifinal. Sam Ehlinger quedará como suplente.
El panorama obliga a Sean Payton y su staff a replantear el plan de juego. Con un nuevo mariscal al mando y el margen de error reducido al mínimo, los Broncos deberán apoyarse en su defensiva y en un enfoque más controlado para mantener vivo el sueño de llegar al Super Bowl, ahora sin su líder ofensivo en el campo.
%2012.32.49%E2%80%AFa.m..png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario