El gigante francés firmó una actuación colosal de 32 puntos para conseguir su primera victoria en las Finales de la NBA, quebrando la racha invicta de New York ante la mirada de celebridades y una atmósfera de alta tensión.
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| Foto: Yuki Iwamura/AP |
Las Finales de la NBA de 2026 recuperaron su dosis de dramatismo y mística en el escenario más imponente del baloncesto mundial. Tras 27 años de dolorosa espera, el Madison Square Garden volvió a encender las luces para la serie por el campeonato de la NBA, envuelto en una atmósfera electrizante, costosas entradas de cinco cifras y un estricto protocolo de seguridad que custodió la llegada de personalidades de la política y el deporte, incluyendo al presidente estadounidense Donald Trump, Derek Jeter y Eli Manning. En medio de ese coliseo hostil, los San Antonio Spurs se encomendaron a la majestuosidad de Victor Wembanyama para derrotar 115-111 a los New York Knicks en el Juego 3, recortando la desventaja en la serie a 2-1 y evitando caer en el abismo del 0-3, un pozo del que ningún equipo ha logrado escapar en la historia de la postemporada.
El conjunto dirigido de forma interina por Mitch Johnson —trasladando la calma al banquillo tejano— saltó a la duela decidido a borrar el amargo recuerdo del Juego 2, donde una pérdida tardía de su pívot estrella costó el partido. Los Spurs firmaron un primer cuarto imperial de 33-22, liderados por la envergadura de Wembanyama, quien castigó la pintura con volcadas consecutivas. Sin embargo, la localía de los Knicks, comandados tácticamente por Mike Brown, reaccionó de la mano de un intratable OG Anunoby, cuya efectividad perimetral lideró un brutal parcial de 42-24 en el segundo periodo. Un triple lejano de Jalen Brunson consumó la voltereta para mandar a New York al descanso con una ventaja de 64-57, desatando la locura en las gradas.
Lejos de quebrarse, San Antonio ajustó las tuercas defensivas en el tercer cuarto apoyado en una circulación de balón de élite (28 asistencias totales) y la sobriedad en la conducción de De’Aaron Fox, quien aportó 12 puntos y 8 habilitaciones. Wembanyama completó una hoja estadística de videojuego: 32 puntos (11 de 18 en tiros de campo), 8 rebotes, 6 asistencias y 3 tapones cruciales. Su presencia neutralizó el aporte de Karl-Anthony Towns, limitado a 11 unidades por problemas de faltas, y sepultó la racha de los Knicks de 13 victorias consecutivas en estos Playoffs, la segunda más larga en la historia de la liga.
El drama se reservó para el último minuto. Con los Spurs ganando por siete tras un triple del novato Stephon Castle (23 puntos), New York vendió cara la derrota. Brunson, quien igualó a "Wemby" con 32 unidades, encabezó una última embestida que culminó con un triple de Anunoby (28 puntos) a falta de 10 segundos para colocar el marcador 113-111. Mikal Bridges falló el tiro del empate tras una excelsa rotación defensiva de los visitantes, y el propio Castle selló el triunfo desde la línea de tiros libres con 6.8 segundos en el reloj, completando un perfecto 10 de 10 para el equipo en el cuarto periodo. La serie se mantendrá en la Gran Manzana este miércoles para el Juego 4, garantizando que el trofeo Larry O'Brien tendrá que viajar de regreso a Texas para un quinto enfrentamiento.
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