El escalador mexicano del UAE Team Emirates fulminó a Juan Ayuso en las rampas definitivas de la colosal cima alpina, adjudicándose la victoria en solitario y colocándose a 49 segundos del liderato general.
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La jornada estuvo gobernada por la alta tensión burocrática y los sobresaltos en el pelotón. Antes del banderazo oficial, el retiro preventivo de Oscar Onley y João Almeida condicionó las estrategias, mientras que una caída masiva retiró al esloveno Gal Glivar y magulló severamente al colombiano Daniel Felipe Martínez. El nerviosismo se multiplicó en el descenso de la Côte de Saint-Maurice-de-Rotherens, obligando a los organizadores a decretar una neutralización temporal debido a la presencia de grava peligrosa sobre el pavimento. No obstante, el drama absoluto para el ciclismo francés se escenificó a 96 kilómetros de la meta con una aparatosa caída de Paul Seixas; la joya gala permaneció tendida en la cuneta por más de tres minutos, pero con el maillot hecho jirones y el cuerpo ensangrentado, regresó a las bielas para firmar una persecución heroica ayudado por su equipo, reincorporándose al pelotón en los compases del Col du Richemond, mientras el español Pablo Castrillo (Movistar) se veía forzado a abandonar.
La fuga del día, animada por nombres de la talla de Carlos Rodríguez, Mattéo Vercher y Tobias Halland Johannessen, logró coronar Les Lacets du Grand Colombier con una renta de 2 minutos y 50 segundos, pero el bloque del Lidl-Trek endureció el ritmo en las primeras rampas del Grand Colombier (8.5 km al 11.1%) para neutralizar la escapada. Con el líder Luke Tuckwell cediendo terreno de forma prematura y Seixas pagando el precio del castigo físico, el español Juan Ayuso lanzó un violento ataque a 6.6 kilómetros de la línea de sentencia, soltando a Matteo Jorgenson y Cian Uijtdebroeks para consolidar una ventaja que superó los 20 segundos.
Con una madurez inusual para su juventud, Del Toro reguló el esfuerzo de forma milimétrica en las rampas del coloso alpino. A 4 kilómetros de la meta, ante la mirada impotente de Jorgenson, el mexicano cambió el ritmo con un pedaleo fluido que desarmó la distancia respecto al alicantino. A falta de 1.6 kilómetros para el cierre, ambos corredores marchaban juntos en un duelo de vatios bajo el sol alpino; fue en ese instante cuando "El Torito" ejecutó un cambio de ritmo demoledor que dejó sin respuestas a Ayuso. Del Toro cruzó la línea de meta con un tiempo oficial de 3 horas, 41 minutos y 41 segundos, registrando una media de 36.2 km/h. Con el triunfo asegurado, el bajacaliforniano tuvo el desparpajo de colocarse las gafas y realizar un estético pase torero sobre la línea de cal, aventajando en 24 segundos a Ayuso y en 38 a Johannessen.
"No estaba del todo seguro, pero tenía muchas ganas de ganar... Sigo con hambre de éxito, y eso es lo que me motiva", declaró emocionado el mexicano en la zona mixta, emulando la gesta histórica que Raúl Alcalá consiguió para el país en este torneo en la campaña de 1993. Todo el tablero institucional se resolverá este domingo 14 de junio con la disputa de la octava y última etapa, un extenuante trayecto de 120.1 kilómetros entre Beaufort y el Plateau de Solaison, un escenario fuera de categoría que pondrá a prueba las piernas de Tuckwell ante el asedio final de Jorgenson y un inspirado Isaac del Toro que va por el maillot amarillo.
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