viernes, junio 05, 2026

Una enfermedad aparta a Arnaldi de la gloria en Roland Garros

Una severa afección viral con vómitos y fiebre impidió que el tenista de San Remo saltara a la Philippe-Chatrier. Su compatriota Flavio Cobolli accede directamente al partido definitivo del domingo frente al alemán Alexander Zverev.


Foto: Jean-Baptiste Autissier / FFT



El deporte blanco suele entregar páginas de una crueldad absoluta justo cuando el escenario está listo para la consagración. La esperada semifinal italiana en la arcilla de Roland Garros 2026 se disolvió en las oficinas médicas de París este viernes, luego de que Matteo Arnaldi oficializara su retirada del torneo debido a una severa enfermedad viral. La determinación catapultó de forma automática a su compatriota y amigo cercano, Flavio Cobolli, a la primera final de Grand Slam de su carrera profesional, donde ya lo esperaba el alemán Alexander Zverev.


La travesía de Arnaldi en el segundo Major del año se había convertido en una auténtica odisea física. Ubicado en el puesto 104 del ranking de la ATP —el semifinalista con la clasificación más baja en París desde la edición de 1997—, el tenista de 25 años arrastró las secuelas de batallas consecutivas a cinco sets y un desgaste extremo en pista, superando a cualquier otro jugador en los registros históricos de la ATP desde que se instauró la medición de tiempos en 1991. Aunque en los Cuartos de Final se benefició del abandono de Matteo Berrettini por una lesión de cadera, su propio cuerpo terminó por pasarle la factura definitiva en la antesala del duelo definitivo.


Los síntomas comenzaron a manifestarse de manera crítica durante la madrugada del jueves. Un cuadro agudo de vómitos, mareos y fiebre persistente impidió que Arnaldi pudiera ingerir alimentos o líquidos a lo largo del viernes. A pesar de la intervención del cuerpo médico del torneo y de la administración de fármacos, la persistencia de los mareos al ponerse en pie obligó al de San Remo a tomar la dolorosa decisión de no presentarse a competir en la mítica cancha Philippe-Chatrier.


Esta deserción en las semifinales de un Grand Slam representa un suceso sumamente inusual en la Era Abierta, emulando como antecedente más reciente lo ocurrido en el césped de Wimbledon 2022, cuando el español Rafael Nadal se vio forzado a retirarse antes de medir fuerzas contra el australiano Nick Kyrgios.


El impacto emocional se trasladó de inmediato al bando de Flavio Cobolli. El romano, quien venía de firmar una actuación consagratoria al eliminar en cuatro parciales al canadiense Felix Auger-Aliassime, confesó haber estado al borde de las lágrimas al recibir la noticia de boca de su propio compañero en los vestidores de Boulogne-Billancourt. El boleto a la serie por el título, sin embargo, amalgama una tremenda alegría institucional para su equipo de trabajo, dado que el puntaje acumulado en la capital francesa le asegura a Cobolli su debut oficial dentro del Top 10 del ranking mundial.


Con casi cuatro jornadas completas de descanso debido al walkover, Cobolli deberá gestionar la pérdida de ritmo competitivo antes del gran choque dominical. Enfrente estará el segundo preclasificado, Alexander Zverev, quien domina el historial personal entre ambos por $3\text{-}1$. No obstante, los antecedentes sobre tierra batida durante la presente temporada reflejan una paridad absoluta, habiendo dividido triunfos en los Masters de Madrid y Múnich. El trofeo de los Mosqueteros busca un campeón inédito en una definición dominada por la incertidumbre y la frescura física.

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