El tenista alemán rompió el maleficio histórico de las finales perdidas y conquistó la Copa de los Mosquiteros en la tierra batida de París tras vencer al italiano por 6-1, 4-6, 6-4, 6-7 (5) y 6-1.
![]() |
| Foto: EFE |
El tenis mundial ha borrado de su lista negra uno de los nombres más pesados de la última década. Alexander Zverev se despojó finalmente de la etiqueta del "eterno aspirante" al conquistar este domingo el primer título de Grand Slam de su trayectoria en la arcilla de Roland Garros 2026. En su cuarta aparición en el partido definitivo de un torneo de categoría Major, el jugador alemán de 29 años y actual número tres del ranking de la ATP soportó la inmensa carga psicológica del favoritismo para doblegar al aguerrido italiano Flavio Cobolli con parciales de 6-1, 4-6, 6-4, 6-7 (5) y 6-1, tras una extenuante batalla que se extendió por cuatro horas y 16 minutos.
La oportunidad histórica se presentaba diáfana para el oriundo de Hamburgo. Con las ausencias por lesión del vigente bicampeón Carlos Alcaraz y las eliminaciones prematuras del número uno del mundo, Jannik Sinner, y del histórico Novak Djokovic, la Philippe Chatrier se vestía de gala para coronar a un nuevo monarca. Zverev arrancó el pleito con una voracidad imperial; apoyado en la contundencia de su primer servicio y una agresividad implacable desde el fondo de la pista, barrió la resistencia inicial de Cobolli cediendo apenas un juego. No obstante, el italiano de 24 años, que disputaba la primera final de Grand Slam de su vida, se sacudió los nervios del debut en el segundo parcial, explotando los tramos de irregularidad del alemán para emparejar los cartones y sembrar la incertidumbre.
La tónica del encuentro mutó en un drama de alta tensión y desgaste físico. Aunque Zverev logró adjudicarse la tercera manga tirando de jerarquía, Cobolli se aferró a la Philippe Chatrier con una resistencia encomiable. El italiano sobrevivió a sus propios 65 errores no forzados y forzó el desempate en el cuarto set, donde impuso condiciones en el tie-break (7-5) para llevar la definición al extremo de un quinto parcial. Fue en el momento cumbre donde emergió la madurez y el aprendizaje de las tres finales perdidas en el pasado (US Open 2020 ante Thiem, Roland Garros 2024 ante Alcaraz y Australia 2025 ante Sinner). Zverev anestesió la reacción de su rival, minimizó los fallos y desbordó físicamente a Cobolli con un inapelable 6-1. Cuando el italiano falló un remate en el segundo punto de campeonato, el germano se desplomó de espaldas sobre el polvo de ladrillo parisino, cubriéndose el rostro mientras las lágrimas ponían fin a años de frustración.
Con esta victoria, Alexander Zverev suma el trofeo número 25 de su carrera profesional, pero indiscutiblemente el más trascendental de todos. El triunfo rompe además una sequía histórica para el tenis de su país: se convierte en el primer tenista alemán en levantar la Copa de los Mosquiteros en la Era Open, y el primero en ganar un torneo de Grand Slam desde que la leyenda Boris Becker conquistara el Abierto de Australia en el lejano 1996. El trofeo fue entregado por Adriano Panatta, precisamente el último campeón italiano en la capital francesa hace medio siglo, sellando una tarde de emociones profundas donde Zverev se sacó también la espina de las cuatro derrotas consecutivas sufridas este año en arcilla ante tenistas de la nación trasalpina.
%205.20.42%E2%80%AFp.m..png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario