viernes, febrero 27, 2026

Pumas rescata el invicto en la frontera y sigue firme en la parte alta de la tabla

Con gol oportunista de Juninho y atajadas clave de Keylor Navas, los universitarios empatan 1-1 ante Tijuana y duermen como sublíderes del Clausura 2026.


Foto: Getty Images


En una aduana siempre incómoda como el Estadio Caliente, los Pumas UNAM sumaron un punto que vale más de lo que aparenta. El 1-1 frente a Club Tijuana, correspondiente a la Jornada 8 del Clausura 2026, mantiene intacto su invicto y los sostiene en la pelea directa por la cima del campeonato.


El partido fue de ritmo contenido durante los primeros minutos. Pumas asumió la posesión, pero sin profundidad; Xolos, ordenado y paciente, apostó por el error. Y el error llegó al 40’. Tras una mano de Álvaro Angulo en los linderos del área, Kevin Castañeda ejecutó una jugada prefabricada que terminó en los pies de Ramiro Árciga. El disparo potente se desvió en el propio Angulo, descolocando a Keylor Navas y decretando el 1-0. Gol con fortuna, pero construido con pizarra.


Lejos de desmoronarse, el equipo universitario respondió con carácter antes del descanso. En tiempo agregado, Adalberto Carrasquilla filtró un balón preciso para Robert Morales, quien sacó un disparo cruzado que se estrelló en la base del poste. El rebote quedó servido para Juninho, que con olfato goleador empujó el esférico para el 1-1. Instinto puro. Cuarto tanto del brasileño en el torneo y golpe anímico antes de irse al vestidor.


El complemento elevó revoluciones. Pumas ajustó líneas y adelantó metros. En cuestión de segundos, estuvo cerca de la remontada: primero con un disparo raso de Angulo que exigió a Toño Rodríguez, y después con un intento de larga distancia de Pedro Vite que se estrelló dramáticamente en el travesaño. Fueron los mejores minutos auriazules, donde el dominio territorial sí se tradujo en peligro real.


Sin embargo, Tijuana también tuvo la suya. En el tramo final, un remate de cabeza a quemarropa obligó a Navas a firmar la atajada del partido, preservando el empate y confirmando su peso específico bajo los tres palos.


El empate deja a Pumas con 16 puntos, invicto tras ocho jornadas (cuatro triunfos y cuatro empates) y, al menos de manera provisional, en la segunda posición del campeonato, a la espera de otros resultados. Más allá del punto, el mensaje es claro: este equipo sabe competir fuera de casa, mantiene la mejor ofensiva del torneo y no pierde el paso en la carrera por el liderato.


En la frontera no hubo fuegos artificiales, pero sí carácter. Y en torneos largos, la constancia suele pesar tanto como el espectáculo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario