Boston dominó a Houston en su propia casa sin Jaylen Brown, sin Sam Hauser y todavía sin Nikola Vucevic. Derrick White y Payton Pritchard lideraron una exhibición colectiva marcada por el control del rebote y la puntería exterior.
![]() |
| Foto: @celtics |
Los Boston Celtics demostraron profundidad y carácter competitivo al imponerse con autoridad 114-93 sobre los Houston Rockets en el Toyota Center, en un duelo que afrontaron con varias ausencias clave y en la segunda noche de un back-to-back.
Sin Jaylen Brown, Sam Hauser y con Jayson Tatum aún fuera de larga duración, el equipo de Joe Mazzulla encontró respuestas en su rotación. Derrick White (28 puntos y 8 asistencias) y Payton Pritchard (27 puntos y 7 asistencias) tomaron el mando ofensivo, mientras el juego interior marcó diferencias inesperadas.
Boston ganó la batalla donde Houston suele dominar: el rebote. Los Celtics capturaron 65 tableros contra 45, su mejor registro de la temporada. Neemias Queta fue clave con 19 rebotes (7 ofensivos) y 10 puntos, acompañado por Luka Garza (19 puntos) y Baylor Scheierman (15 puntos y 10 rebotes).
El partido fue parejo en la primera mitad, pero Boston rompió el encuentro tras el descanso. Un tercer cuarto demoledor (36-21) inclinó definitivamente la balanza, con siete triples en el periodo y un Derrick White encendido.
La frustración local se reflejó en la expulsión de Ime Udoka antes del último cuarto y en la incapacidad de los Rockets para imponer su fortaleza física habitual.
Houston, uno de los mejores equipos reboteadores de la liga, fue superado en su propio terreno. Kevin Durant lideró a los texanos con 15 puntos, mientras Alperen Sengun y Jabari Smith Jr. sumaron 13 cada uno.
%2010.19.27%E2%80%AFp.m..png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario