Los Boston Celtics impusieron condiciones en Los Ángeles al derrotar 111-89 a los Los Angeles Lakers en un duelo que combinó rivalidad, homenajes y un nuevo hito en la historia de la NBA.
![]() |
| Foto: AP |
Aunque todas las miradas estaban puestas en LeBron James, quien alcanzó los 43.008 puntos y amplió su récord como máximo anotador histórico, fue Boston quien dictó el ritmo del partido de principio a fin.
Jaylen Brown lideró la ofensiva visitante con 32 puntos, ocho rebotes y siete asistencias, mostrando agresividad y control en los momentos clave. Desde el perímetro apareció Payton Pritchard con 30 puntos y seis triples, castigando cada intento de reacción angelina.
El equipo dirigido por Joe Mazzulla dominó la segunda mitad y silenció el Crypto Arena, consolidándose en la parte alta del Este con marca de 37-19.
James sumó 20 puntos para llegar a 43.008 en su carrera, ampliando la distancia sobre Kareem Abdul-Jabbar, quien ocupa el segundo lugar histórico y estuvo presente en el recinto. Luka Dončić aportó 25 unidades y Austin Reaves añadió 15, pero la ofensiva angelina no logró sostener el ritmo ante la defensa intensa y la efectividad exterior de Boston.
La jornada también estuvo marcada por el tributo a Pat Riley, histórico entrenador campeón con los Lakers y actual presidente del Miami Heat. La franquicia inauguró una estatua en su honor, sumándose a las de Abdul-Jabbar y Magic Johnson en los alrededores del recinto.
Sin embargo, la ceremonia quedó en segundo plano tras la contundencia de los Celtics, que barrieron la serie de temporada ante su eterno rival.
Boston envió un mensaje claro: está listo para competir por el título. Los Lakers, en cambio, continúan buscando regularidad en una campaña marcada por altibajos.
%2010.44.43%E2%80%AFp.m..png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario