El frío fue protagonista, pero no el único. Bajo una tormenta de nieve, con temperaturas que rozaron los -9°C, Los Angeles Rams sobrevivieron a un partido extremo y vencieron 20-17 a los Chicago Bears en tiempo extra, en un Soldier Field convertido en un campo de resistencia. El triunfo los coloca en la final de la Conferencia Nacional, donde enfrentarán a los Seattle Seahawks con el boleto al Super Bowl LX en juego.
![]() |
| Foto: Jeff Roberson/AP |
Chicago volvió a coquetear con la épica. El equipo que más remontadas logró en el último cuarto durante la temporada regular estuvo a punto de repetir la historia. Caleb Williams, con temple y audacia, lanzó un pase improbable a Cole Kmet para empatar el partido en los segundos finales del tiempo regular. Pero esta vez, el margen de error fue mínimo… y fatal.
El encuentro comenzó con intensidad y decisiones agresivas. Los Bears apostaron temprano en cuarta oportunidad dentro de la yarda 2, pero la defensiva angelina respondió con una jugada clave: Cobie Durant desvió el pase y frenó el ímpetu local. Minutos después, los Rams capitalizaron con una ofensiva larga que terminó en touchdown por tierra de Kyren Williams, marcando el tono de una noche física y cerrada.
Chicago reaccionó con carácter. Caleb Williams conectó con DJ Moore en la zona de anotación y más tarde un gol de campo de Cairo Santos le dio la ventaja parcial. Antes del descanso, Harrison Mevis empató el marcador para Los Ángeles, dejando un 10-10 que reflejaba la paridad y el desgaste.
Los Bears volvieron a mostrar su especialidad en el cierre del partido, pero primero fueron los Rams quienes golpearon. Con una serie ofensiva extensa y metódica, Kyren Williams anotó su segundo touchdown de la noche para poner el 17-10 a seis minutos del final.
Cuando parecía que el desenlace estaba escrito, Caleb Williams improvisó una jugada memorable. Bajo presión, retrocedió hasta la yarda 40 y lanzó un pase contra el viento que encontró a Cole Kmet en las diagonales. Empate 17-17. Soldier Field, congelado durante tres cuartos, volvió a rugir.
Chicago tuvo la primera posesión en la prórroga y la oportunidad de ganar con un gol de campo. Sin embargo, Kam Curl interceptó a Williams, cambiando el destino del partido. Matthew Stafford, discreto pero cerebral durante toda la noche, encontró a Davante Adams con una recepción espectacular bajo la nieve para colocar a los Rams en posición de anotar.
Desde 42 yardas, Harrison Mevis no falló. El balón cruzó los postes y selló una victoria tan fría como precisa.
Stafford terminó con 258 yardas sin touchdowns, mientras que Williams lanzó para 257 yardas, dos anotaciones y tres intercepciones, una estadística que resume la delgada línea entre la gloria y la eliminación.
Los Rams ahora viajarán a Seattle para disputar la final de la NFC. Chicago, en cambio, se despide con la sensación de haber estado a una jugada del sueño, pero también con la certeza de haber encontrado a un quarterback capaz de sostener el futuro de la franquicia.
%2010.45.16%E2%80%AFp.m..png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario