sábado, enero 03, 2026

Anthony Edwards silencia el Kaseya Center y corta el vuelo de Miami

Con 33 puntos de 'Ant-Man' y una actuación quirúrgica de Naz Reid, Minnesota fulminó la racha de cuatro triunfos consecutivos del Heat en una noche de puro poder físico. 


Foto: @MiamiHEAT



Todo racha tiene su fin, y esta noche los Minnesota Timberwolves se encargaron de escribir el punto final para el Miami Heat. En un Kaseya Center que lucía sus mejores galas para extender la racha local a cinco victorias, el conjunto de Chris Finch demostró por qué es uno de los contendientes más serios del Oeste, imponiéndose 125-115 con una exhibición de baloncesto moderno: físico, vertical y letal desde el perímetro.


No fue una derrota cualquiera para los dirigidos por Erik Spoelstra; fue una lección sobre cómo cerrar partidos bajo presión.


Desde el salto inicial, Anthony Edwards tomó las riendas del encuentro. El escolta estelar de Minnesota firmó una tarjeta de 33 puntos, desgarrando la zona de Miami con penetraciones eléctricas y un tiro de media distancia que pareció infalible. Edwards no solo anotó; dictó el ritmo del juego, obligando a Jimmy Butler y Bam Adebayo a multiplicar esfuerzos defensivos que, a la larga, terminaron por agotar al equipo de la Florida.


Si Edwards fue el martillo, Naz Reid fue el bisturí. El actual Sexto Hombre del Año volvió a ser la pesadilla de la segunda unidad del Heat. Su capacidad para estirar la cancha y castigar desde la línea de tres puntos desarticuló el esquema de Spoelstra. Reid fue fundamental en el tercer cuarto, cuando Miami intentó una remontada liderada por Tyler Herro, respondiendo con dos triples consecutivos que enfriaron los ánimos en South Beach.


A pesar de los esfuerzos de Adebayo en la pintura y la combatividad de Butler, el Heat pagó caro su falta de puntería en los momentos clave del último periodo. Tras haber hilado cuatro victorias al hilo, el cansancio mental pareció pasar factura en las entregas de balón (14 pérdidas totales) que Minnesota transformó en 22 puntos en transición.


Con este 125-115, los Timberwolves mandan un mensaje de autoridad en territorio hostil, mientras que el Heat deberá reagruparse antes de salir a la carretera para evitar que este tropiezo se convierta en una bola de nieve.

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