jueves, diciembre 04, 2025

Sin Edwards, no hay problema: Randle y Reid lideran racha letal de 15-0 para hundir a los Pelicans

Foto: AP/Ella Hall


En la NBA, los equipos contendientes encuentran formas de ganar incluso cuando su mejor jugador tiene una noche de pesadilla. Los Minnesota Timberwolves demostraron esa madurez la noche del jueves en el Smoothie King Center, imponiéndose 125-116 a los New Orleans Pelicans para sumar su cuarta victoria consecutiva y la segunda en tres días en territorio de Luisiana.


Mientras que el martes pasado Anthony Edwards brilló con 44 puntos en una victoria en tiempo extra, este jueves la historia fue distinta. "Ant-Man" fue neutralizado por la defensa de los Pelicans y sus propios problemas de faltas, terminando con apenas 11 puntos y ocho pérdidas de balón. Sin embargo, la maquinaria de los Wolves no se detuvo, gracias al liderazgo de Julius Randle y la energía inagotable de Naz Reid. Desde el salto inicial, Julius Randle marcó la pauta. El ala-pívot estuvo intratable, cerrando la noche con 28 puntos, siendo el motor ofensivo que permitió a Minnesota cerrar el primer cuarto con una ventaja de 35-30 tras una racha de 9-2.


El partido se tornó ríspido en el segundo cuarto. La ofensiva de los Wolves se congeló (8 de 28 en tiros de campo) y los Pelicans, impulsados por la necesidad de romper una racha negativa, empataron el marcador a 62 al llegar al descanso. La frustración de Minnesota creció en el tercer periodo. Edwards cometió su cuarta falta personal y se vio obligado a sentarse en la banca durante los últimos 10:32 minutos del cuarto. La defensa de New Orleans fue agresiva, aplicando blitzes y coberturas dobles que sacaron de ritmo al joven escolta. Pese a la ausencia de su estrella, los Wolves lograron mantenerse a flote, llegando al último periodo abajo por solo una posesión (90-88).


El último cuarto fue una clínica defensiva y de ejecución por parte de Minnesota. El entrenador de los Wolves ordenó una defensa de zona que confundió totalmente a los Pelicans, quienes fallaron sus primeros ocho intentos de campo del periodo final. Aprovechando la sequía local, apareció la figura de Naz Reid. El "Sexto Hombre" de lujo jugó todo el cuarto periodo —dejando en la banca al estelar defensivo Rudy Gobert— y cambió la dinámica del juego anotando 11 de sus 19 puntos totales en este tramo.


Reid encendió una devastadora racha de 15-0 con dos triples y una espectacular clavada en alley-oop. Curiosamente, fue Edwards quien puso la cereza al pastel; tras regresar a la duela, encestó un triple desde la esquina que coronó el parcial y dejó el marcador 103-91 con 7:29 por jugar, una ventaja que New Orleans ya no pudo amenazar.


Con este resultado, Minnesota confirma su estatus en la Conferencia Oeste, demostrando que tienen el arsenal suficiente para ganar batallas de diferentes estilos, ya sea con explosividad estelar o con ejecución colectiva y defensa asfixiante.

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