El ingeniero de confianza de Max Verstappen, Gianpiero Lambiase, sostiene conversaciones avanzadas para asumir como CEO o Jefe de Equipo en Silverstone, buscando reunirse con Adrian Newey y dejando a Red Bull ante una inminente crisis de talento.
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| Foto: IMAGO / Beautiful Sports |
El mercado de la Fórmula 1 ha dejado de ser exclusivo de los pilotos para convertirse en una guerra de intelectos y liderazgo. Mientras la parrilla de conductores parece estable, los cimientos de las escuderías se sacuden con violencia. La última réplica del terremoto tiene su epicentro en Milton Keynes y sus ondas de choque apuntan directamente a Silverstone: Gianpiero Lambiase, la voz inconfundible en el oído de Max Verstappen y su ingeniero de carrera desde 2016, está en conversaciones serias para abandonar Red Bull y fichar por Aston Martin.
Pero Lawrence Stroll no busca a Lambiase para que se siente frente a un monitor a leer telemetría. La oferta sobre la mesa es mucho más ambiciosa: un rol de alta jerarquía, perfilándose como el próximo CEO o Jefe de Equipo de la escudería británica.
El reencuentro de los arquitectos del éxito La maniobra de Aston Martin tiene una lógica aplastante y un nombre propio como catalizador: Adrian Newey. El genio de la aerodinámica, quien ya ha hecho las maletas hacia Silverstone, necesita un socio operativo. Newey ha dejado claro que su motivación al levantarse por las mañanas es "diseñar el coche más rápido", no perderse en la burocracia de la gestión diaria.
Aquí es donde entra Lambiase. Ambos trabajaron codo a codo en la era dorada de Red Bull y mantienen una excelente relación. Si el fichaje se concreta, 'GP' (como se le conoce en el paddock) se convertiría en la mano derecha de Newey, liberando al ingeniero británico para centrarse exclusivamente en el diseño del monoplaza para el cambio de reglamento de 2026. Se especula que Newey podría fungir como jefe interino hasta que Lambiase pueda librarse de sus compromisos contractuales.
Desmantelamiento en Milton Keynes Para Red Bull Racing, la salida de Lambiase sería el golpe de gracia en un 2025 que ha sido, por decir lo menos, traumático en términos de capital humano. La estructura que dominó la primera mitad de la década se está desmoronando:
Christian Horner: Dejó el equipo en julio.
Helmut Marko: Partió hace apenas dos semanas.
Jonathan Wheatley: Se fue para liderar el proyecto de Audi.
Fugas técnicas: Matt Caller (a Audi), Tom Hart (a Williams), Michael Manning y David Mart también han abandonado el barco.
Perder a Lambiase no es solo perder a un ingeniero; es romper el vínculo de confianza más fuerte que tiene Max Verstappen dentro del garaje.
¿El fin de la dupla Verstappen-Lambiase? Las señales estaban ahí, visibles para quien quisiera verlas. Tras el Gran Premio de Abu Dabi, donde Verstappen cerró la temporada 2025 con una victoria que no bastó para el título, la radio del equipo captó un tono inusualmente emotivo. Lambiase, visiblemente conmovido en el muro de boxes, instó a Max a mantener "la cabeza en alto". Aquellas palabras, cargadas de orgullo y nostalgia, suenan ahora como una despedida.
Para Lambiase, ir a Aston Martin sería un "regreso a casa". El ingeniero inició su carrera en Silverstone cuando el equipo era Force India, gestionando los autos de pilotos como Giancarlo Fisichella, Paul di Resta y Sergio 'Checo' Pérez, antes de mudarse a Red Bull en 2015.
La jugada a largo plazo: El factor Verstappen El movimiento de Aston Martin tiene una segunda lectura, quizás más peligrosa para sus rivales. Al asegurar a Newey y tentar a Lambiase, Lawrence Stroll está construyendo el entorno ideal para atraer a la joya de la corona: Max Verstappen.
Si el RB22 no cumple con las expectativas, el tetracampeón podría mirar hacia el mercado para 2027. Encontrar en Aston Martin a su diseñador favorito y a su ingeniero de confianza podría ser el argumento definitivo para que el neerlandés cambie de colores.
El obstáculo del 'Gardening Leave' El único freno en esta operación es el famoso periodo de inactividad o gardening leave. Si Red Bull decide jugar duro, podría bloquear a Lambiase hasta finales de 2026 o incluso principios de 2027. Mientras tanto, en Milton Keynes ya barajan nombres para sustituirlo en la radio de Max, siendo Simon Rennie (ex ingeniero de Ricciardo) la opción más viable para intentar llenar unos zapatos gigantescos.
De concretarse, Lambiase se uniría al selecto club de ingenieros de pista que ascendieron a jefes de equipo, junto a nombres como Andrea Stella (McLaren), Laurent Mekies (RB) y Ayao Komatsu (Haas).
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