El empate 1-1 del Manchester City frente al Bournemouth le entregó matemáticamente el título al Arsenal, que volvió a coronarse campeón del fútbol inglés por primera vez desde la histórica campaña invicta de 2004.
![]() |
| foto: |
Hay equipos que pasan décadas persiguiendo un recuerdo y hay equipos que convierten la espera en una obsesión colectiva. El Arsenal volvió a la cima del fútbol inglés después de 22 años y lo hizo con el peso de la historia sobre los hombros, rompiendo finalmente la maldición que lo había perseguido desde los tiempos de los “Invencibles”.
El empate 1-1 del Manchester City frente al Bournemouth en el Vitality Stadium terminó por definir la carrera por el campeonato y le entregó matemáticamente el título de la Premier League 2025-26 al conjunto dirigido por Mikel Arteta. Con una ventaja de cuatro puntos y solo una jornada restante, los Gunners aseguraron un campeonato largamente esperado por su afición.
Durante años, el Arsenal vivió a la sombra de un City dominante bajo el mando de Pep Guardiola. En las temporadas recientes, el club londinense había quedado cerca de la gloria, pero siempre terminó viendo cómo el equipo celeste levantaba el trofeo. Esta vez fue diferente. El Arsenal lideró gran parte de la campaña y resistió la presión en la recta final para quedarse con un título merecido.
La noche definitiva llegó en Bournemouth. El City estaba obligado a ganar para extender la pelea hasta la última fecha, pero se encontró con un rival competitivo y ordenado. Junior Kroupi adelantó a los locales antes del descanso y sembró la incertidumbre en el campeón defensor. Ya en tiempo agregado, Erling Haaland marcó el empate que mantuvo vivas las esperanzas durante unos segundos, aunque el gol llegó demasiado tarde para cambiar el destino del campeonato.
Mientras el silbatazo final caía en el sur de Inglaterra, miles de aficionados del Arsenal explotaron en celebración en las inmediaciones del Emirates Stadium. El club londinense volvía a conquistar la Premier League por primera vez desde la temporada 2003-04, aquella campaña legendaria del equipo de Arsène Wenger que terminó invicto y quedó inmortalizada en la historia del fútbol inglés.
La consagración también representa una reivindicación para Mikel Arteta. El técnico español soportó años de reconstrucción, críticas y frustraciones antes de convertir al Arsenal nuevamente en el mejor equipo del país. Después de tres subcampeonatos consecutivos, el proyecto finalmente encontró recompensa.
Jugadores como Viktor Gyökeres, máximo goleador del equipo con 14 anotaciones, además de David Raya y Martín Zubimendi, fueron piezas fundamentales en una temporada marcada por la regularidad y la resiliencia competitiva.
Ahora, con el título de liga asegurado, el Arsenal todavía tiene la posibilidad de convertir esta campaña en la más importante de su historia reciente si logra conquistar la Champions League a finales de mes frente al Paris Saint-Germain FC.
%203.43.46%E2%80%AFp.m..png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario