Cuando el margen desaparece, Novak Djokovic se mueve como en casa. El serbio volvió a escribir una página imposible en Melbourne al vencer al campeón defensor Jannik Sinner en un duelo extenuante y cargado de tensión: 3-6, 6-3, 4-6, 6-4 y 6-4, tras más de cuatro horas de batalla en la Rod Laver Arena.
![]() |
| foto: Getty Images |
A los 38 años, y en el escenario donde levantó diez veces el trofeo, Djokovic demostró que su grandeza no depende de la juventud, sino de una capacidad inagotable para competir bajo presión. Llegaba con antecedentes adversos —cinco derrotas consecutivas ante Sinner— y con un torneo marcado por el desgaste físico, pero transformó la adversidad en combustible.
El italiano comenzó imponiendo condiciones. Más sólido desde el fondo y con mejores piernas, dominó el primer set y volvió a golpear en el tercero, cuando quebró en el cierre del parcial y dejó al serbio sin margen de error. Sinner parecía encaminado a una nueva final.
Sin embargo, Djokovic ajustó el plan. Arriesgó más con el servicio, acortó los intercambios y apostó por un tenis ofensivo, consciente de que no podía sostener intercambios largos. El quiebre temprano en el cuarto set fue el punto de quiebre emocional del partido: el campeón volvió a creer.
El set definitivo fue una prueba de supervivencia. Djokovic salvó ocho oportunidades de quiebre, convivió con el peligro durante largos pasajes y golpeó en el momento exacto para cerrar una victoria que sacudió al público de Melbourne hasta la madrugada.
“Fue una de esas noches en las que tienes que entregarlo todo”, reconoció Djokovic, que alcanzó su primera final de Grand Slam desde Wimbledon 2024 y su undécima en Australia, convirtiéndose además en uno de los jugadores más longevos en llegar a esta instancia en la Era Abierta.
El domingo, el serbio se enfrentará a Carlos Alcaraz, número uno del mundo, en una final que enfrenta presente y legado. El español, de 22 años, busca completar el Career Grand Slam; Djokovic, en cambio, va por el título número 25 de su carrera, un logro que ampliaría aún más su dominio histórico.
Melbourne tendrá una final de época.
%206.38.53%E2%80%AFp.m..png)
%2012.30.43%E2%80%AFp.m..png)
%2011.22.48%E2%80%AFp.m..png)
%204.41.53%E2%80%AFp.m..png)
%2010.03.09%E2%80%AFp.m..png)