La ucraniana jugó un tenis agresivo, preciso y sin fisuras para eliminar a la tercera del mundo en menos de una hora y meterse a semifinales del Abierto de Australia
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| Foto: EFE |
Elina Svitolina firmó una de las actuaciones más contundentes del Abierto de Australia al despachar a Coco Gauff, tercera del ranking mundial, con un claro 6-1 y 6-2 en apenas 59 minutos. Lo que se anticipaba como un duelo de alto voltaje terminó convertido en una exhibición de control absoluto por parte de la ucraniana, que impuso condiciones desde el primer intercambio y jamás permitió que el partido entrara en territorio de duda.
Desde los primeros juegos, Svitolina dejó claro el plan: profundidad, cambios de dirección y agresividad sostenida desde la línea de fondo. Su derecha fue el arma principal para abrir la pista y obligar a Gauff a jugar constantemente en retroceso, una situación que derivó en una cascada de errores no forzados de la estadounidense. La ucraniana quebró el servicio de su rival en cinco ocasiones, marcando una diferencia que nunca se cerró.
En los intercambios largos, Svitolina fue siempre la primera en tomar la iniciativa. Conectó 12 golpes ganadores por apenas tres de Gauff y convirtió su defensa en ataque con una naturalidad que reflejó la evolución de su juego desde su regreso tras la maternidad.
El saque fue otro de los pilares de la victoria. Svitolina ganó el 71% de los puntos con su primer servicio y sumó cuatro aces en momentos clave, incluyendo uno para consolidar una ventaja de 3-0 en el segundo set y otro con 3-1 y 30-30, quizá el único instante en el que el partido amagó con girar. Cada turno de saque fue una declaración de intenciones: potencia medida, colocación precisa y cero concesiones.
Gauff, en contraste, sufrió desde ese rubro. Cometió cinco dobles faltas, todas en el primer set, muchas de ellas en puntos de quiebre o momentos de alta presión, lo que terminó por descomponer su estructura competitiva antes de que pudiera asentarse en el partido.
La estadounidense nunca logró encontrar ritmo. A pesar de conectar servicios por encima de los 150 km/h y mostrar destellos de resistencia, falló en ejecuciones clave como voleas, smashes y golpes de revés bajo presión. Cerró el encuentro con 26 errores no forzados, 12 de ellos con la derecha, y ni siquiera su revés —habitualmente confiable— logró sostenerla en los momentos críticos.
El último juego fue el reflejo del partido completo: intenso, largo y dominado mentalmente por Svitolina, quien selló el triunfo con un quiebre tras múltiples iguales, confirmando su control absoluto del duelo.
Con esta victoria, Svitolina alcanza su primera semifinal del Abierto de Australia y la cuarta de Grand Slam en su carrera, además de extender su racha a 10 triunfos consecutivos. Solo ha cedido un set en lo que va de la temporada y tiene asegurado su regreso al Top 10 del ranking WTA, algo que no lograba desde octubre de 2021.
Ahora, el reto es mayúsculo. En semifinales la espera la número uno del mundo, Aryna Sabalenka, en un duelo que pondrá a prueba el mejor momento de la ucraniana frente a la jugadora más dominante del circuito. Para Svitolina, Melbourne ya es una confirmación: su tenis volvió, y volvió para competir en lo más alto.
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