Orlando borró una desventaja de 13 puntos con una explosión ofensiva final y castigó a los Raptors desde la línea de tres
![]() |
| AP Foto/John Raoux |
El Orlando Magic encontró su mejor versión cuando más lo necesitaba. Con una actuación dominante de Desmond Bane en el último cuarto, el equipo floridano remontó una desventaja de 13 puntos y venció 130-120 a los Toronto Raptors, en un partido que cambió de dueño a partir de la puntería exterior y la ejecución en los momentos decisivos.
Durante tres cuartos, el guion favoreció a Toronto. Impulsados por un Brandon Ingram encendido, los Raptors controlaron el ritmo y cerraron el tercer periodo con ventaja de 99-86, tras una racha de 19-8 en la que Ingram y Scottie Barnes concentraron casi toda la producción ofensiva. En ese tramo, Orlando sufrió para contener el uno contra uno y permitió tiros cómodos en transición.
Todo cambió en los últimos 12 minutos. Bane asumió el mando y firmó un cierre de partido quirúrgico: 16 de sus 32 puntos llegaron en el cuarto periodo, con una secuencia clave de tres encestes consecutivos, incluidos dos triples, que rompieron el empate 104-104 y marcaron el punto de quiebre del encuentro. El Magic pasó de perseguir el marcador a imponer condiciones con una ofensiva fluida y bien espaciada.
El repunte no fue individual. Paolo Banchero aportó equilibrio y lectura con 20 puntos, 10 rebotes y seis asistencias, sosteniendo la creación cuando la defensa ajustó sobre Bane. Wendell Carter Jr. dominó la pintura con 23 puntos y siete rebotes, castigando segundas oportunidades, mientras que Anthony Black fue un factor constante con 25 unidades y seis asistencias, atacando closeouts y empujando el ritmo.
La diferencia se explicó desde el perímetro. Orlando encestó 17 de 34 triples y fue especialmente letal al final, con 6 de 9 desde larga distancia en el último cuarto, una eficacia que desarmó cualquier intento de contención de Toronto. Los Raptors, pese a un esfuerzo colectivo —los cinco titulares anotaron en doble dígito y Ja’Kobe Walter sumó 13 desde la banca—, no lograron frenar la avalancha cuando el partido entró en zona de definición.
Ingram, con 35 puntos, fue el máximo anotador de la noche y Barnes completó una línea sólida de 19 puntos, nueve rebotes, seis asistencias y cuatro bloqueos, pero el desgaste y la falta de respuestas defensivas en el cierre les costaron caro.
El triunfo representa la segunda victoria consecutiva del Magic tras una racha de cuatro derrotas, y confirma que, cuando su ofensiva perimetral aparece y Bane encuentra ritmo, Orlando tiene con qué remontar partidos complejos ante rivales de jerarquía.
%2012.22.51%E2%80%AFa.m..png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario