miércoles, enero 21, 2026

Alcaraz resiste el calor y el desafío alemán para instalarse en tercera ronda en Melbourne

El número uno del mundo necesitó paciencia, fortaleza mental y ajustes tácticos para superar a Yannick Hanfmann y seguir con paso firme en el Abierto de Australia.


Foto: EFE




Carlos Alcaraz volvió a demostrar que su condición de número uno del mundo no se sostiene únicamente en el talento, sino en su capacidad para adaptarse a escenarios complejos. Bajo el intenso calor de Melbourne y ante un rival que lo exigió desde el primer intercambio, el murciano firmó una victoria trabajada por 7-6(4), 6-3 y 6-2 sobre el alemán Yannick Hanfmann para avanzar a la tercera ronda del Open de Australia 2026.


El encuentro comenzó lejos de cualquier trámite cómodo. Hanfmann, agresivo desde la devolución y con una bola pesada tanto de derecha como de revés, llevó a Alcaraz a un primer set largo y desgastante que se extendió durante 78 minutos. El alemán incluso logró tomar la iniciativa en varios pasajes, obligando al español a jugar siempre un golpe extra y a sostener la concentración en condiciones extremas.


La definición llegó en el tie-break, donde Alcaraz encontró claridad en los momentos decisivos. Un saque abierto mal ejecutado por Hanfmann y el grito de desahogo del murciano sellaron una primera manga clave, tanto en lo anímico como en lo estratégico. Superado ese obstáculo, el partido empezó a inclinarse.


En el segundo set, el español ajustó su paciencia desde el fondo de la pista y aprovechó un quiebre en el cuarto juego para tomar control del marcador. A partir de ahí, gestionó la ventaja con inteligencia, manteniendo la solidez con el servicio y evitando los intercambios innecesarios. Hanfmann comenzó a mostrar molestias físicas tras el cierre de ese parcial, lo que redujo su capacidad de resistencia.


El tercer set fue el reflejo de un Alcaraz que detectó el momento exacto para acelerar. Con mayor dominio territorial y lectura del juego, el murciano cerró el encuentro sin sobresaltos, firmando su cuarta clasificación a la tercera ronda en Melbourne.


Tras el partido, Alcaraz reconoció la complejidad del desafío. Señaló que enfrentarse a un jugador fuera del top no garantiza facilidad alguna y destacó tanto el estilo incómodo de Hanfmann como las duras condiciones climáticas. Ahora, con un día más para recuperar energías, el español se medirá en la siguiente ronda al francés Corentin Moutet, con la confianza intacta y el torneo bien encaminado.

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