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| Foto: TheCanadianPress/ FRank Gunn |
En una noche de contrastes en el Scotiabank Arena, los Charlotte Hornets encontraron en su sangre nueva la fórmula para desmantelar a los Toronto Raptors por 111-86, cerrando una gira de tres partidos con una victoria contundente. Sin embargo, la celebración quedó matizada por la incertidumbre: LaMelo Ball, el motor de la franquicia, abandonó la duela lesionado.
Los novatos toman el mando Ante la salida prematura de su estrella, los novatos de Charlotte dieron un paso al frente con una madurez impropia de su experiencia. Kon Knueppel fue el arquitecto de la ofensiva, registrando 21 puntos y 7 asistencias, manejando los tiempos del partido con frialdad. A su lado, el francés Tidjane Salaun vivió la mejor noche de su joven carrera, igualando la marca de 21 puntos. Salaun fue letal en el cierre, anotando 13 puntos en el cuarto periodo, incluyendo un triple clave que estiró la ventaja a 25 puntos y quebró definitivamente el espíritu de los locales.
La profundidad del draft de los Hornets brilló en todas las facetas: el pívot novato Ryan Kalkbrenner y el alero de segundo año Brandon Miller aportaron 12 puntos cada uno, complementando los 15 puntos y 9 rebotes del veterano Miles Bridges.
Alarma por LaMelo El momento que silenció a la banca visitante ocurrió a principios del tercer cuarto. LaMelo Ball, quien hasta ese momento sumaba 11 puntos y controlaba el juego, resbaló en la duela sufriendo una torcedura de tobillo. El base se retiró a los vestidores cojeando visiblemente y no regresó al encuentro. Dada su historial de lesiones en los tobillos, la franquicia y los aficionados contienen la respiración a la espera del parte médico oficial.
Toronto: Fatiga y falta de puntería Los Raptors, que venían de una dolorosa derrota sobre la bocina ante los Lakers la noche anterior, mostraron piernas pesadas y mente nublada. Salvo por la explosión anotadora de Immanuel Quickley, quien terminó con 31 puntos, el resto del equipo naufragó. Brandon Ingram tuvo una noche gris con solo 7 puntos y 9 rebotes, mientras que Scottie Barnes aportó 13 unidades insuficientes para evitar la cuarta derrota en los últimos cinco juegos.
El partido tuvo un inicio inusual con una demora de 10 minutos apenas arrancado el reloj, debido a una falla técnica con las luces estroboscópicas de la arena. Aunque Toronto ganó el primer cuarto 24-18, el colapso llegó en el segundo periodo. Una racha de 17-0 favor de Charlotte, propiciada por pérdidas de balón y tiros errados de los canadienses, dio vuelta al marcador. Toronto se fue al descanso con 42 puntos, su mitad más pobre ofensivamente en lo que va de la temporada, y nunca pudo recuperarse.
Con este resultado, los Hornets aseguran la serie de temporada ante los Raptors (2-1) y demuestran que, incluso sin Ball en la cancha, su núcleo joven tiene el talento para competir y ganar.
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