Victor Wembanyama firmó 26 puntos y 12 rebotes en su regreso a la forma estelar, guiando a San Antonio a una victoria aplastante de 126-98. Los Spurs alcanzan su triunfo número 20 un mes antes que la temporada pasada, mientras los Hawks se hunden sin Trae Young.
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| Foto: Mark Barrington |
Hay noches en las que el marcador no cuenta toda la historia, y hay otras en las que el resultado es un reflejo fiel de una superioridad abrumadora. Este viernes por la noche en el State Farm Arena, los San Antonio Spurs no solo vencieron a los Atlanta Hawks 126-98; enviaron un mensaje contundente sobre su evolución, liderados por un Victor Wembanyama que ha recuperado su ritmo devastador.
En apenas su cuarto partido tras una ausencia de 12 encuentros por una lesión en la pantorrilla, el fenómeno francés demostró por qué es el presente y futuro de la franquicia texana. Wembanyama no tuvo piedad en la pintura ni en el perímetro, finalizando con una línea estadística completa de 26 puntos, 12 rebotes, tres asistencias, dos bloqueos y un robo. Fue su primer doble-doble desde el lejano 14 de noviembre contra Golden State, una señal inequívoca de que el "Alien" está de vuelta al cien por cien.
Más allá de la actuación individual de su estrella, la victoria tiene un sabor especial para el conjunto de Gregg Popovich. Este triunfo marca la victoria número 20 de la temporada para San Antonio, un hito que la campaña anterior no lograron alcanzar hasta el 23 de enero. La madurez del joven núcleo es evidente.
Los Spurs, que venían de ganar en back-to-back a los Wizards, no mostraron signos de fatiga. Al contrario, fueron una aplanadora desde el salto inicial. Dominaron el encuentro durante 47 minutos y 27 segundos de los 48 totales, un dato que ilustra el control absoluto que ejercieron sobre la duela.
Devin Vassell ejerció como el escudero perfecto, aportando 18 puntos y castigando desde la larga distancia con un 4 de 9 en triples. La ofensiva visitante fluyó sin resistencia, construyendo una ventaja de 68-44 al descanso que ya olía a sentencia.
Para los Hawks, la noche fue una pesadilla en el inicio de una estancia de cinco partidos en casa. Llegaban tras una dolorosa derrota ante Charlotte donde intentaron una remontada tardía, y la historia se repitió, pero sin el conato de reacción final.
La ausencia de su líder, Trae Young, pesó como una losa. El base All-Star recibió descanso programado para gestionar su recuperación del esguince de ligamento colateral medial que le costó 22 partidos, aunque se espera que juegue el próximo encuentro. Además, Atlanta tampoco contó con Kristaps Porzingis, fuera al menos una semana más por enfermedad.
Sin sus principales referencias ofensivas, los Hawks no encontraron ritmo. Nickeil Alexander-Walker intentó llenar el vacío en su regreso al quinteto titular, liderando al equipo con 23 puntos (7 de 18 en tiros de campo). Jalen Johnson, quien venía de un récord personal de 43 puntos, tuvo un inicio prometedor con 13 puntos en el primer cuarto, pero se diluyó junto con el resto del equipo. Johnson terminó con 17 puntos y 11 tableros, sellando su 18º doble-doble de la campaña, un consuelo estadístico en una noche colectiva para el olvido.
El primer cuarto terminó con un 32-19 favorable a los Spurs, y la brecha solo se ensanchó. La inconsistencia en el tiro de los locales contrastó con la ejecución clínica de San Antonio. Para cuando finalizó el tercer periodo, la ventaja era de escándalo: 102-72.
Con el partido resuelto, ambos entrenadores vaciaron sus bancas a mitad del último cuarto. Quin Snyder retiró a la mayoría de su rotación principal con nueve minutos por jugar, dejando solo al novato Zaccharie Risacher (quien había abierto el marcador con un triple) como el único titular en cancha. El resto fue un trámite para los reservas de San Antonio, que cerraron una noche perfecta en Georgia.
Los Hawks buscarán lamerse las heridas y encontrar respuestas cuando reciban a los Chicago Bulls este domingo por la tarde.
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