domingo, diciembre 21, 2025

Barça cierra el año como ‘Campeón de Invierno’: Raphinha y Lamine Yamal conquistan La Cerámica y se alejan del Madrid

En un duelo marcado por la polémica y la falta de puntería local, el Barcelona resistió el asedio del Villarreal para ganar 0-2. La expulsión de Renato Veiga y la contundencia de la dupla Raphinha-Yamal dejan a los culés líderes solitarios con 46 puntos. 


foto: @FCBarcelona_es


El Barcelona ha decidido comerse las uvas desde la cima inalcanzable. En un Estadio de la Cerámica que rugió pero terminó silenciado por la efectividad blaugrana, el equipo de Hansi Flick superó una prueba de fuego al vencer 0-2 al Villarreal, asegurando el título honorífico de "Campeón de Invierno" y extendiendo su ventaja a cuatro puntos sobre el Real Madrid al cierre del 2025.


El partido, que tuvo tintes de drama y polémica, se definió por la jerarquía en las áreas. Mientras el "Submarino Amarillo" perdonó, el Barça ejecutó.


El Villarreal de Marcelino salió sin complejos, desplegando una presión asfixiante que incomodó la salida de balón de los visitantes durante los primeros diez minutos. Ayoze y Pepê coquetearon con el gol, aprovechando errores en la construcción culé, pero la falta de puntería fue el pecado capital de los locales.


El fútbol, caprichoso como pocos, castigó el ímpetu amarillo al minuto 12. En una recuperación rápida, Raphinha se internó en el área y provocó un contacto con Santi Comesaña. El árbitro Alberola Rojas no dudó y señaló la pena máxima. El brasileño, con la frialdad de un veterano, engañó al arquero Luiz Júnior para poner el 0-1.


A pesar del golpe, el Villarreal no bajó los brazos. Buchanan tuvo dos oportunidades claras y el Barça respondió con un misil de Raphinha que reventó la escuadra, dejando el sonido metálico retumbando en el estadio. La suerte tampoco sonrió a los locales: el VAR y la línea de fuera de juego anularon un autogol de Jules Koundé y un remate al travesaño de Pepê. La impaciencia comenzó a comerse al equipo de Marcelino.


El punto de quiebre llegó al minuto 39. La intensidad se desbordó cuando Renato Veiga cometió una entrada imprudente sobre la joya culé, Lamine Yamal. El silbante mostró la tarjeta roja directa, dejando al Villarreal con diez hombres y una montaña imposible de escalar para la segunda mitad.


El complemento fue un ejercicio de control para el Barcelona, aunque no exento de costos. Jules Koundé tuvo que abandonar el terreno de juego por lesión, obligando a Flick a improvisar con Marc Casadó como lateral derecho.


Con la superioridad numérica, los espacios aparecieron. Al minuto 63, tras una secuencia de rebotes y rechaces que la defensa amarilla no pudo despejar, Lamine Yamal apareció como un fantasma en el área. El joven prodigio conectó un disparo ajustado al poste, imposible para Luiz Júnior, decretando el 0-2 definitivo.


Villarreal intentó reaccionar con los ingresos de Mikautadze y Oluwaseyi, e incluso reclamó dos penaltis que el árbitro desestimó, pero se toparon con un muro: Joan García. El portero del Barcelona (en una actuación que valida su titularidad) bajó la cortina con atajadas clave ante Moleiro y Buchanan, manteniendo el cero en su arco.


Con este resultado, el Barcelona cierra el año con 46 unidades, consolidándose como el rival a vencer. El Villarreal, que sufre su primera derrota en casa de la temporada, pasará la Navidad en el cuarto puesto con 35 puntos. La Liga se toma un respiro, pero en Barcelona, las fiestas tendrán un sabor dulce y dorado.

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