sábado, enero 24, 2026

Swiatek supera la turbulencia y confirma su poderío rumbo a la segunda semana

La número dos del mundo sobrevivió a un duelo cambiante ante Kalinskaya y se instaló en la cuarta ronda del Abierto de Australia.


Foto: Getty Images


Iga Swiatek demostró que incluso en los momentos más incómodos su temple y poder competitivo pueden marcar la diferencia. En una noche de altibajos, la polaca superó a la rusa Anna Kalinskaya por 6-1, 1-6, 6-1 en la tercera ronda del Abierto de Australia, en un encuentro que se extendió 1 hora y 44 minutos en la Margaret Court Arena. Con este triunfo, la segunda cabeza de serie proyecta su candidatura hacia la segunda semana del torneo.


Desde el saque, Swiatek impuso condiciones. Con precisión y potencia, se adueñó rápidamente del primer set, ejecutando su plan de juego con rapidez y agresividad desde el fondo. El dominio inicial fue tal que amplió la ventaja con una serie de juegos consecutivos, obligando a Kalinskaya a replegarse.


Pero el tenis —y especialmente en un Grand Slam— rara vez sigue una sola dirección. En el segundo parcial, la rusa elevó su nivel con un juego más agresivo y sólido desde el resto, aprovechando algunos errores de Swiatek y mostrando resistencia en todos los intercambios. Ese cambio de guion le permitió tomar el control del set, confirmar su presencia competitiva y equilibrar momentáneamente el partido.


Lo que parecía un giro de momentum, sin embargo, fue solo un espejismo de la intensidad de Swiatek. En el tercero, la polaca recuperó su mejor versión: su saque fue una bala, su movilidad un arma y su tenacidad un muro infranqueable. Con un parcial dominante de seis juegos consecutivos, barrida la reacción de Kalinskaya, Swiatek cerró el partido con autoridad.


La clave estuvo en el control de los momentos de tensión. Cuando Kalinskaya presionó y arriesgó, Swiatek mantuvo la calma, atacó cuando debía y elevó su porcentaje de primeros servicios en los momentos críticos. Su capacidad para imponer el ritmo en los intercambios largos marcó la diferencia en los juegos definitorios del set final.


Este avance a la cuarta ronda —su sexta en ocho participaciones en Melbourne— reafirma a Swiatek como una de las favoritas al título, aún cuando el Abierto de Australia sea el único major que falta en su palmarés para completar el Career Grand Slam. Su próxima rival será la australiana Maddison Inglis, quien avanzó tras la retirada de Naomi Osaka.


Kalinskaya, por su parte, se marcha de Melbourne con la cabeza en alto. No solo presionó intensamente a una de las mejores jugadoras del circuito, sino que lo hizo con valentía y recursos tácticos que prometen consolidarla como una competencia seria en los próximos grandes eventos.


Swiatek puede no haber jugado su mejor tenis, pero sí el suficiente para sostenerse cuando el marcador se tensó. Esa combinación de talento y resiliencia es la que la mantiene en la pelea por un título que, de conquistar, la catapultaría aún más en la historia del tenis femenino.

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