viernes, enero 30, 2026

La Máquina pegó temprano, dominó con autoridad ofensiva y terminó resistiendo el asedio final de Juárez

Cruz Azul confirmó su buen momento en el Clausura 2026, aunque no sin sufrimiento. En el Estadio Olímpico Benito Juárez, La Máquina combinó una ofensiva demoledora con episodios de fragilidad defensiva para imponerse 4-3 a FC Juárez, en un partido que pasó del control absoluto al drama puro en cuestión de minutos.


Foto: @LigaBBVAMX


El duelo quedó marcado desde el arranque. Apenas al primer minuto de juego, Agustín Palavecino aprovechó un desajuste defensivo para abrir el marcador, un golpe anímico del que los Bravos no se repusieron de inmediato. El dominio celeste fue total en ese inicio vertiginoso y se reflejó al 7’, cuando José Paradela firmó un gol de alta factura que confirmó el gran momento del mediocampo cementero.


Con Juárez desordenado y superado en intensidad, Cruz Azul siguió castigando. Al 39’, Carlos Rotondi apareció para empujar el tercer tanto tras una jugada colectiva que sintetizó la superioridad visitante. El partido parecía encaminado a una goleada cómoda, pero antes del descanso llegó el primer punto de quiebre: un penal sancionado vía VAR permitió a Óscar Estupiñán descontar y mantener con vida al conjunto fronterizo.


El complemento arrancó con un guion similar. Cruz Azul volvió a pegar temprano y al 51’ Carlos Rodríguez sacó un potente disparo desde fuera del área para el 4-1, un gol que parecía sentenciar el encuentro. Incluso, La Máquina tuvo la opción de ampliar la ventaja, pero Rotondi falló un penal al 62’, acción que terminó siendo determinante en el desarrollo emocional del partido.


A partir de ahí, el control se diluyó. Juárez, empujado por su gente, fue ganando metros y confianza. Al 81’, Guilherme Castilho recortó distancias tras un tiro de esquina, y el cierre se volvió caótico con la expulsión de Gabriel Fernández al 84’, que dejó a Cruz Azul mal parado en los minutos finales.


El asedio fue total. Juárez volcó balones al área y encontró premio al 90+4’, cuando Estupiñán firmó su doblete, encendiendo un cierre de auténtica tensión. En ese tramo final, Andrés Gudiño sostuvo el resultado con intervenciones clave ante remates de cabeza y centros constantes, hasta que el silbatazo final al 90+10’ puso fin al sufrimiento celeste.


Cruz Azul suma así su tercer triunfo consecutivo, mantiene un ataque altamente productivo, pero también deja claro que deberá ajustar su manejo de partidos cerrados. Juárez, pese a la derrota, mostró carácter y confirmó por qué es un rival incómodo en casa, aunque nuevamente se quedó sin recompensa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario