Tras dos semanas de sequía absoluta, el conjunto de Florida recuperó la memoria ganadora para imponerse con autoridad a Brooklyn. El triunfo da oxígeno al Heat y deja con las manos vacías a la escuadra dirigida por el español Jordi Fernández.
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| Foto: Brad Penner-Imagn Images |
La tormenta ha pasado, al menos por ahora, en el sur de la Florida. El Miami Heat logró sacudirse la presión acumulada durante una quincena para el olvido y reencontrarse con la victoria al derrotar 106-95 a los Brooklyn Nets, poniendo fin a una pesada racha de cinco descalabros consecutivos.
El duelo representaba una prueba de fuego para la mentalidad del equipo local, que no conocía el triunfo desde hacía dos semanas. Enfrente tenían a unos Nets dirigidos por el entrenador español Jordi Fernández, quienes llegaron a la duela dispuestos a aprovechar el mal momento de su rival, pero que terminaron cediendo ante la urgencia y la intensidad defensiva de Miami.
Un respiro necesario El marcador final de 106-95 refleja el alivio de una franquicia que comenzaba a perder terreno en la clasificación. Romper una seguidilla de cinco derrotas no es solo una cuestión estadística, sino anímica. El Heat mostró una versión más sólida para cerrar el partido, evitando los fantasmas que los habían acechado en sus últimas presentaciones.
Jordi Fernández y los Nets, sin respuesta Para los Brooklyn Nets, la noche terminó en frustración. El planteamiento de Jordi Fernández no fue suficiente para contener el ímpetu de un equipo desesperado por ganar. A pesar de mantenerse en la pelea, los de Nueva York no encontraron la fórmula para revertir el marcador en los momentos cumbre, permitiendo que Miami dictara el ritmo en el tramo final del encuentro.
Con este resultado, el Heat "detiene el sangrado" y busca retomar el rumbo en la temporada, mientras que los Nets deberán ajustar piezas tras caer ante un rival que, hasta esta noche, parecía haber olvidado cómo ganar.
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